Resultados inesperados fueron los que adornaron la jornada 26 de la Liga Santander de España. Luego de que cayera el Real Madrid en Cornellà El Prat ante el Espanyol con un gol de Gerard Moreno, ahora es el empate a un tanto entre el Barcelona y Las Palmas en el estadio de Gran Canaria.

Ernesto Valverde salió con un esquema totalmente distinto y cambiado, condicionado por ciertas variantes que no dejaron al conjunto blaugrana salir como otros días y más con el Atlético de Madrid [VIDEO] a la vuelta de la esquina, el máximo competidor por la liga detrás del Barcelona.

Ya el propio entrenador se había quejado previamente por lo juntas de las jornadas y lo apretado del calendario.

Sumado a esto, nuevamente fue protagonista un Mateu Lahoz, reconocido árbitro de España por ser uno de los más polémicos por una razón u otra. Esta vez se llevó todos los disparos de la cámara nuevamente luego de pitar un penalti que sigue causando dudas.

Un penalti que Jonathan Calleri no iba a perdonar y la mandó a guardar en la esquina superior derecha del arco de Marc André Ter Stegen para colocar el empate que le complicó todo el panorama a los catalanes.

Previo a eso, Messi capitalizó otro golazo de tiro libre desde la frontal al palo del arquero en una jugada que se repitió a lo largo de todo el encuentro, cabalgada del argentino y falta por detrás. Cuatro amarillas para la defensa de Las Palmas.

Problemas acumulados

De arranque, Valverde no podía contar con su lateral izquierdo Jordi Alba, un jugador que extrañan demasiado cuando no está en la cancha y en su lugar juega Lucas Digne.

Además, apostó por un recuperado Thomas Vermaelen y Samuel Umtiti para una pareja de centrales zurda, y el habitual Sergi Roberto por la derecha.

En el medio apostó por Sergio Busquets y Paulinho, quien no logró mantener una posición fija para ser trascendental en el partido, a diferencia del cinco prodigio del Barcelona. Por los extremos, Andrés Iniesta no tuvo su mejor partido y mucho menos Aleix Vidal.

Adelante, los ya acostumbrados Lionel Messi y Luis Suárez, este último con un comportamiento bastante especial ya que tenía cuatro amarillas acumuladas y una más lo privaría del partido ante el Atlético, básicamente el uruguayo no fue el mismo.

Ahora, el Barcelona recibirá este domingo a un Atlético de Madrid que luce imparable y que probablemente sea el rival más fuerte que pueda enfrentarse en este momento a los dirigidos por Valverde con el antecedente de un mal partido fuera de casa.