Desde que Zinedine Zidane llegó al banquillo del Real Madrid hace casi 2 años, hay un argumento que se ha utilizado mucho para justificar la buena dinámica del equipo con el entrenador francés: la pegada. Y es cierto que, en los primeros meses de Zidane como técnico blanco, el equipo consiguió ganar muchos partidos por pura efectividad, esto es, sin dominar de forma clara, sin crear demasiadas ocasiones, pero teniendo esa puntería necesaria para sacar los partidos adelante [VIDEO]. Pero todo eso ha cambiado, y pasados 22 meses lo que era la gran virtud del Real Madrid se ha convertido en su principal defecto: la pegada no aparece por ninguna parte.

Y es que la falta de acierto de cara a puerta se ha convertido en el mal endémico de este Madrid, y seguramente en su principal problema.

Solo hay que acudir a los datos para corroborar esta tesis. Y dichos datos dicen que el Madrid lleva a estas alturas de la temporada (contando Liga y Champions) 9 goles más que el curso pasado. Hasta ahora, los de Zidane han anotado 15 goles en liga y 7 en Champions [VIDEO], mientras que la pasada temporada las cifras ascendían a 22 goles en el campeonato liguero y 9 en la Champions. Pero si analizamos de forma más profunda, nos encontramos más datos curiosos, como el hecho de que el mayor número de goles del equipo en un partido este año sea de 3 (Deportivo, Real Sociedad, Apoel y Borussia Dortmund) mientras que el año pasado el equipo ya le había hecho 5 al Osasuna, otros 5 al Legia y 6 al Betis.

Un hándicap importante con respecto a sus rivales

Solo en liga, el Real Madrid ha ejecutado 131 remates en la presente temporada, lo que nos da una media de casi 16 remates por encuentro.

Si tenemos en cuenta que el Real Madrid ha anotado 15 goles hasta el momento en el campeonato doméstico, nos sale que los de Zidane anotan un gol cada 8,7 remates. El Barcelona, actual líder, ha realizado 95 remates (36 menos que el Madrid) y ha conseguido 24 goles, es decir, 1 gol por cada 3,9 remates. El Valencia, segundo clasificado, necesita 3,7 remates para lograr el gol (21 goles anotados en 85 disparos). Incluso el Atlético de Madrid, que solo lleva 13 dianas, consigue anotar en menos intentos (ha rematado en 71 ocasiones y necesita 5,7 remates para hacer gol).

Pero cabe preguntarse una cosa: ¿esto es nuevo, o viene ya de la pasada temporada? Pues bien, veamos: la pasada temporada el Madrid ejecutó 655 remates para lograr 106 goles en liga, por lo que anotó 1 gol por cada 6,7 remates realizados. El Barça, por ejemplo, consiguió 1 gol por cada 5,5 remates (remató 12 veces menos y anotó 10 goles más). El Atlético, que anotó 70 goles, también necesito menos, ya que logró 1 gol por cada 6,1 remates (70 goles en 447 lanzamientos) e incluso el Sevilla, 4º clasificado, necesitó menos (6,3 remates para lograr 1 gol).

Puede que la comparación con otros equipos no nos diga todo, pero si analizamos todos los datos, llegamos a una conclusión: si ya el año pasado el Real Madrid sufrió por la falta de pegada, este año se ha multiplicado el problema. Si 1 gol por cada 6,7 remates ya era preocupante, que este año esa cifra se eleve a 1 tanto por cada 8,7 disparos demuestra que la falta de acierto es, sin duda, el mayor problema para el equipo de Zidane esta temporada. Y que sus principales rivales tengan unos números mucho más destacados en esta faceta aumenta aún más dicho problema.