Campeón mundial junior en 2012, era la gran promesa del ajedrez ruso, con un brillante futuro por delante. Pero todo se truncó este fin de semana por culpa de un trágico accidente sobre el que planea la sombra de algunas dudas.

Yuri Yeliseyev se precipitó a la calle desde el balcón del 12º piso de un edificio de apartamentos de Moscú. La culpa de la desgracia parece estar en la otra gran afición del joven ajedrecista: el parkour, un deporte que consiste básicamente en saltar obstáculos y realizar recorridos urbanos y que combina fuerza física, velocidad y habilidad.

Según relata el único testigo de su muerte, su amigo y también gran maestro de ajedrez Daniil Dubov, Yeliseyev había intentado saltar desde un balcón a otro.

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No lo consiguió y cayó al vacío ante la aterrorizada mirada de su amigo. De modo que no queda más remedio que imputar su muerte a la estúpida moda del balconing, que tantos #Accidentes causa entre jóvenes turistas en los destinos de vacaciones de la costa española.

Víctima del balconing

Sin embargo, el perfil de Yeliseyev no encaja con el de los jóvenes veraneantes que consumen grandes cantidades de alcohol y se descuelgan por los balcones de los hoteles, con fatales consecuencias.

Resulta extraño que un jugador de ajedrez, un deporte en el que como todos sabemos se calculan riesgos y se piensa cada uno de los movimientos con mucho cuidado, arriesgara su vida de una forma tan insensata, por muy aficionado que fuera al parkour. Sin embargo, así es: Yuri Yeliseyev, como muchos otros jóvenes de su edad, practicaba habitualmente parkour y desde niño ya se atrevía con saltos y atrevidas acrobacias, aunque nunca antes había llegado a poner en riesgo su vida.

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El mundo del ajedrez, cuyas miradas están centradas estos días en el desenlace de la final del mundial entre el vigente campeón, el noruego Magnus Carlssen y el también ruso Sergei Karjakin, está conmocionado con esta noticia. "Una pérdida muy dura", como ha admitido el entrenador del equipo de ajedrez de #Rusia, tanto por su talento como por su juventud.