Después de dejar el riachuelo a nuestras espaldas, llega el momento del tomar la dirección derecha del cruce y continuar hasta el estrecho. A medida que avanzamos por un camino que se vuelve más salvaje y angosto a cada paso, empezaremos a ver cómo cambia el paisaje. El valle que quedaba a la derecha se agota hasta llegar a una zona entre altas paredes de roca. Un nuevo riachuelo aparecerá a nuestra izquierda.

Al llegar a la unión de las dos montañas el espectáculo se abrirá ante nuestros ojos. La roca gris y suave, modelada por el agua y el tiempo da la sensación de ser un decorado artificial realizada por las hábiles manos de artesanos.

La erosión es la responsable de estas formas casi de otro planeta. Con algo de habilidad y tesón se puede avanzar por el estrechísimo paso. A cada recodo, una charca. A cada dos pasos, una gran roca que hay que sortear. Pese a que pudiera parecer difícil, se puede quedar uno sorprendido viendo a niños de corta edad triscando alegremente por las rocas como si fueran monos que siempre han estado allí.

El lugar ilusiona tanto que el cansancio se olvida. Llevando la vista hacia arriba, se puede contemplar lo estrecho del paso, en algunos lugares no más de dos metros separan una pared de otra. El momento del día en que el sol se cuela para iluminar esta zona es de lo más cinematográfico. La fauna que puebla el lugar de paso es escasa pero no deja de ser sorprendente: pequeñas lagartijas, arañas minúsculas que han tejido sus redes en los rincones más seguros y hasta alguna pequeñísima serpiente que huye atemorizada ante la visión de los excursionistas.

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Tras pasar el estrecho, se llega a una zona de río seco con lecho pedregoso y árboles que en otoño muestran toda la variedad posible de colores y tonos de la hoja caduca. Hay postales que no podrían emular la belleza sin par del enclave. A partir de aquí, es la voluntad del excursionista continuar caminando por el paraje solitario, de silencio entrañable a la par que sobrecogedor. Mirando hacia arriba, será fácil encontrar rapaces planeando contra el azul eléctrico del cielo de Castellón. Los aficionados a la fotografía se podrán deleitar con un decorado de tal naturaleza. #Excursiones #Castellon #Palancia