Lo que más destaca de este paisaje sea el macizo conocido como Preikestolen, el cual se alza para ofrecer una perspectiva de todo el Lysefjorden, el fiordo más espectacular del país para la gran mayoría. Se alza de manera imperial sobre una caída vertical de unos 600 metros de altura, lo que la hace ser, por su peligrosidad y peculiaridad, uno de los destinos turísticos preferidos de Noruega. Si se quiere llegar a él, uno tiene que recorrer un camino no demasiado difícil durante unas dos horas, recomendándose su visita en verano y primeras fechas de otoño, cuando no hay excesivas inclemencias en el clima. 

Stavanger es el lugar desde donde parten todos los barcos que atraviesan este fiordo de Lyse.

Pueblo pesquero por excelencia, tuvo a finales del siglo XIX y durante gran parte del siglo XX, una gran industria dedicada a la conserva de arenques y sardinas. Toda esa historia se ofrece al visitante en su Museo de las Conservas, de gran singularidad. La mayor parte de las casas del barrio histórico de Gamle son de tradición marinera, fabricadas en madera y pintadas en blanco, algunas de las cuales transformadas en tiendas de artesanía o restaurantes.

Al otro lado del río Vagen se encuentra la Catedral, propia del siglo XII, y con una torre convertida en mirador, desde la que se puede ver una panorámica del puerto. Stavanger está rodeada de campos de cereales y pendientes menos pronunciadas, con muestras de pinturas rupestres en algunas cuevas de la zona, accediendo a todo ello a través de carreteras que recorren toda la costa.

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Se aconseja coger dirección norte y recorrer en coche los paisajes de esta zona, caso de la montaña Kjerag y el paisaje agreste de Ryfylke, donde además se pueden hacer rutas senderistas de mayor o menor dificultad.

La región de Vindafjorden, destino de vacaciones para muchos noruegos, situada más al norte, está llena de pequeñas islas, destacando Vikedal, pueblo de gran belleza y famoso por las cascadas de Lakafossen, de unos 30 metros de altura y donde el salmón campa a sus anchas. Skudeneshavn, otra localidad situada al borde del mar, es también interesante para visitar, gracias a su casco antiguo plagado de casas de madera muy propias de la zona. #Unión Europea #Calidad de vida