Es la isla más antigua de todas las Canarias, con una mayor longitud de kilómetros de costa, además de ser la más deshabitada, alejada del bullicio turístico y de la construcción urbanística imparable. 

Hacia el norte de la isla se sitúa el Parque Natural de Corralejo, ofreciendo un panorama sin igual, con multitud de dunas de distinto tamaño pegadas al mar o el Islote de Lobos en un escenario de aguas cristalinas. Cuando uno camina sobre sus playas, es fácil encontrarse con los típicos corralitos majoreros, construcciones de piedra volcánica en la arena donde uno se puede refugiar de los vientos alisios que proliferan en esta zona.

Cofete es una de las zonas más desconocidas y apacibles de la isla, hacia la costa de Barlovento, de arenas blancas y aguas impregnadas de un color azul oscuro, lugar ideal para todos los amantes del windsurf. Y es que la presencia de los vientos caracteriza a Fuerteventura y la coloca como un lugar idílico para estas actividades deportivas, especialmente en la costa este. Es aquí donde existen cantidad de clubes destinados a estos deportes, habiendo sido también escenario habitual de competiciones de nivel. También es interesante el buceo o la pesca deportiva.

La Península de Jandía es donde se concentran algunas de las últimas playas vírgenes europeas, a las cuales es preferible acceder a través de vehículos todoterrenos. El hecho de que los vientos alisios estén azotando continuamente, hacen de estas playas lugares algo peligrosos para el baño, con lo que el auge del turismo también es menor.

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Playas como las de Sotavento y calitas son sitios para perderse mientras se pasea por ellas, se practica el nudismo o se toma algo en alguno de los pocos bares situados en la playa. Porque en Fuerteventura la tradición de practicar nudismo está muy arraigada, caso de Morro Jable o Cofete.

Lejos de las playas, el turismo de interior también es bastante interesante, con paisajes de gran belleza, perfectos para largos paseos en silencio, donde uno puede disfrutar de su soledad sin ningún tipo de dificultad. Si se quiere disfrutar de algo más que del descanso en las playas, lo ideal es alquilar algún tipo de vehículo para conocer todos los rincones de la isla, siendo más cómodo y económico que el transporte público o que cualquier oferta de la agencia.

Se puede disfrutar del mejor pescado fresco de la isla a un precio bastante asequible en cualquiera de las cofradías pesqueras de localidades como Morro Jable, Corralejo o Gran Tarajal, o bien en restaurantes de Punta Jandía, Playa de Tarajalejo o Puerto del Rosario, donde hay platos característicos como cabrito, cordero o el queso majorero. #Islas Canarias #Calidad de vida