Santo Domingo es la ciudad más poblada de la isla, así que cuando llegues a ella te encontrarás con una gran urbe, hermosa, bulliciosa y llena de fuertes contrastes, tanto sociales como arquitectónicos. Su gran atractivo es la zona antigua. Deambular por sus calles repletas de edificios coloniales es toda una delicia. Son tantas las iglesias, fortalezas y casas señoriales para ver que tendrás que seleccionar y centrarte en los más significativos, como el Alcázar de Colón, el Fuerte Ozama, la Catedral de Santa María la Menor o el Panteón Nacional. También hallarás una oferta variada de museos, como el de las Casas Reales o el de Historia Natural.

Los que busquen el ambiente más animado no pueden dejar de pasear por la Avenida George Washington, más conocida como el Malecón. Aquí se baila en la calle, además de en los bares y discotecas, al igual que abundan los restaurantes internacionales. Sin embargo, no dejes de probar la cocina criolla, con platos como el sancocho, el locrio o la bandera dominicana.

Desde Santo Domingo, a lo largo de la costa llegarás a La Romana, una de las zonas más visitadas por el turismo de lujo, y a pocos kilómetros la playa de Bayahibe. Los primeros espacios naturales son el Parque Nacional Litoral Sur y el Parque Nacional Submarino La Caleta, un área de gran interés para los buceadores. A una media hora al este están Boca Chica y Juan Dolio, dos enormes playas tranquilas y llenas de palmeras, donde podrás hacer cualquier deporte acuático.

Vídeos destacados del día

Frente a la costa de La Romana surge la Isla Catalina, antiguo refugio de piratas, y donde puedes hacer una de las inmersiones más espectaculares, The Wall, una pared submarina donde habitan peces de gran tamaño.

Visita Isla Saona y descubre playas casi vírgenes y manglares, pelícanos y otras especies, aparte de poder contratar una inmersión entre tiburones, tortugas y corales. En dirección este hasta la Costa del Coco, llegarás a los complejos turísticos de Punta Cana y Bávaro, de excelentes playas.

La Península de Samaná, al norte de la isla, se ha convertido en un referente turístico. Desde Santa Bárbara de Samaná puedes alquilar un vehículo para acercarte a otras islas como Cayo Levantado o Las Galeras, cerca de los acantilados de la Boca del Diablo. A pesar del turismo, Las Galeras aún conserva parte de la sencillez de un pueblo pesquero y sus playas no tienen nada que envidiar a otras, caso de Playa Rincón y Playa Frontón.

Más al norte está el popular Salto del Limón, una cascada de 30 metros de altura que forma una bella piscina natural, y hacia el oeste Las Terrenas, zona tomada por el turismo, con una vida nocturna muy variada y una abundante oferta en actividades náuticas o paseos a caballo. #Ecología #Calidad de vida