Mucho ha cambiado la capital argentina en los últimos años, pero sigue asombrando a los que llegan por primera vez y se encuentran donde ya casi se acaba América, una enorme urbe que parece europea en muchos aspectos. Allí, podrás disfrutar de los enormes jardines de Palermo, del viejo barrio de San Telmo, de los paseos por el genovés barrio de La Boca y del aperitivo en la zona de Recoleta.

A tiro de piedra del centro de la ciudad se encuentra la Reserva Ecológica Costanera Sur, un lugar que puede servir para conocer una parte de la naturaleza argentina sin salir de Buenos Aires. A orillas del Río de la Plata se encuentran distintos ecosistemas, incluyendo varias lagunas.

Aquí habitan alrededor de 250 especies de aves y también anfibios, reptiles y mamíferos. Conviene dedicar varias horas a la visita, ya que hay distintos circuitos para recorrer, y evitar los fines de semana.

El barrio de San Telmo es la esencia misma de la ciudad. Cada domingo, su plaza se ve cubierta por tenderetes que ofrecen todo tipo de artículos más o menos curtidos por el tiempo: fotos, gramófonos, muebles...Además, en los alrededores se encuentran viejas casonas y encantadores centros comerciales dedicados al mismo tipo de comercio. Entre la multitud actúan bailarines y cantantes de tango profesionales, a los que muchas veces se unen los aficionados. Lo mejor es instalarse en alguna terraza para contemplarlo todo tranquilamente.

La buena vida rodea por todos lados el viejo cementerio de La Recoleta, instalado en la zona más cara de la ciudad, rodeado de parques, jardines y embajadas.

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En uno de sus lados se encuentra la colonial Iglesia del Pilar y frente a ella una institución porteña, la Biela, el café más tradicional de Buenos Aires. En su exterior, enormes carteles reúnen a los grandes del tango y desde allí se divisan los mercadillos de los fines de semana, con actuaciones de músicos y mimos.

Palermo es el gran parque de la ciudad y en él se puede hacer casi de todo: montar a caballo o en bicicleta, pescar, remar, visitar el planetario, presenciar un partido de polo, ir de marcha,...No intentes visitar todo Palermo a pie, ya que necesitarás varios días; confórmate con visitar un par de lagos y por la noche déjate caer por la zona de copas.

Casi nadie visita Buenos Aires sin pasar por la Boca, barrio de clara impronta genovesa, con algunos lugares de gran importancia para muchos porteños. Uno es Caminito, el mismo que evocara el tango, pequeña calle peatonal, sembrada de esculturas y bordeada por casas muy humildes pintadas de vivos colores. También merece la pena un paseo a orillas del Riachuelo que separa la Boca de la vecina Avellaneda. El otro lugar adorado por muchos porteños es la Bombonera, el estadio de Boca Juniors. #Arte #Calidad de vida