Debes saber que Irlanda es mucho más que pintas de cerveza, música de U2 y duendes. Es un país con una rica tradición cultural e histórica, muy atractivo para una escapada en cualquier época del año.

Compañías como Aer Lingus o Ryanair te llevarán hasta Dublín en un viaje de unas dos horas y media. Una vez en la capital, toma el bus número 16 en el aeropuerto, el cual te dejará en O´Conell Street, la principal arteria de la ciudad. A la hora de alojarte tienes desde hoteles de alto nivel hasta los albergues y Bed and Breakfast si quieres ir en plan mochilero. Si piensas viajar para el St. Patrick´s Day, reserva con meses de antelación, pues esos días el país está atestado de turistas.

Puedes empezar tu recorrido en Phoenix Park, el parque urbano más grande de Europa. A pie o en bici tienes hectáreas para recorrer y la posibilidad de ver ciervos en libertad. Muy cerca de allí está Kilmainham Gaol, prisión de finales del siglo XVIII, famosa porque parte de la película "En el nombre del Padre" se rodó entre sus muros.

A ambas orillas del río Liffey tienes el Barracks Museum y la Guinness Storehouse, donde podrás conocer la historia de la cerveza irlandesa más conocida en el mundo y disfrutar de una pinta en su bar panorámico con vistas a la ciudad. De camino al centro te hallarás con St. Patrick´s Cathedral, Christ Church Cathedral y Dublín Castle, todos ellos muy cerca unos de otros. Entre los muros del Trinity College podrás recorrer los mismos espacios que en su día recorrieron Bram Stoker o Samuel Beckett, siendo visita obligatoria la Biblioteca, donde se aloja el Libro de Kells, uno de los tesoros del país.

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Si quieres descansar, puedes hacerlo en parques como Stephen´s Garden o Merrion Square, al lado de la casa natal de Oscar Wilde. Si prefieres irte de compras, Grafton Street te ofrece tiendas de principales marcas o mercadillos de segunda mano. Para la noche todo el ocio gira en torno a Temple Bar, donde podrás tomar buenas pintas escuchando música en directo, pero ojo, a las 2.30 todos te mandarán a casa.

Cerca de Dublín, a 20 minutos en tren, puedes visitar pueblos como Howth, con pequeños acantilados y la posibilidad de ver focas en su puerto, Dun Laoghaire o Bray.

Otra opción es alquilar un coche y recorrerte el país. Hacía el sur, Glendalough, conjunto monacal situado en la comarca de Wicklow, Kilkenny y Cork, otra de las ciudades principales del país. Alrededor de Cork, Kinsale y Cobh, famoso por ser la última parada del Titanic antes de su trágico final.

Al oeste Limerick y parada obligatoria en los acantilados de Moher, principal reclamo turístico del país, donde podrás fotografiarte a escasos centímetros de los precipicios.

En Galway podrás disfrutar de sus bulliciosas y coloridas calles o encontrar la paz en la península de Connemara.

De Irlanda te traerás el recuerdo de un país extrovertido, de riqueza histórica, de bellos paisajes o de una cultura expresada a través de Joyce o Beckett, que te harán querer volver en otra ocasión. #Unión Europea #Cultura Madrid