El monasterio de Yuste fue el lugar de retiro elegido por Carlos V, allí pasó los últimos días de su vida, desde entonces, este edificio construido en el siglo XV rodeado por la naturaleza y el paisaje de la comarca de La Vera ha adquirido una fama mundial, siendo visitado cada año por multitud de turistas de diferentes nacionalidades.

Hoy en día, el edificio forma parte del Patrimonio Nacional de España y es sede de la Fundación Académica Europea de Yuste. El precio de la entrada es de 7€, 3 con tarifa reducida, de octubre a marzo (horario de invierno), permanece abierto de 10:00 a 18:00 horas, de abril a septiembre (horario de verano), de 10:00 a 20:00 horas.

Además, el edificio cuenta con acceso para minusválidos, aparcamiento, tienda y servicio de visitas guiadas.  

La política y las guerras marcaron la vida de Carlos V, soberano del imperio en el que no se ponía el sol, y que hizo de España una potencia hegemónica. Con 57 años de edad decidió abdicar dejando el #Gobierno en manos de su hermano Fernando y dedicarse a la vida reflexiva y contemplativa en el monasterio de Yuste, lugar en el que fallecería un año después de su llegada.

Antes de la llegada de Carlos V, el monasterio era un edificio sencillo construido por lugareños de la comarca de La Vera con el objetivo de acoger a ermitaños y de establecer un lugar de residencia para los monjes de la Orden de San Jerónimo. La llegada del emperador no trajo muchos cambios al edificio debido a su carácter austero, solo añadió una casa-palacio sencilla sin grandes elementos decorativos.

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Dos claustros, la casa-palacio, y la iglesia gótica son las principales dependencias del monasterio, como curiosidades, destacan la silla de Carlos V, adaptada para el emperador que padecía la enfermedad de la gota, y la ubicación de la habitación del rey, pegada al coro de la iglesia, para que este pudiera oír misa desde su cama. El lugar en el que se encuentra el edificio, sus vistas a la comarca de La Vera, su sencillez y la calma propiciada por el paraje que le rodea colocan al monasterio como uno de los principales reclamos del turismo extremeño.    #Arqueología #Calidad de vida