3

Las emociones nos definen desde los primeros años de vida.

Por eso, aprender a gestionarlas debe preceder el aprendizaje académico y la enseñanza de valores. Enseñar a desarrollar la habilidad para manejar las emociones negativas tiene mucho beneficio en el campo educativo, puesto que frente a una adversidad o situación conflictiva los adolescentes que han tenido una formación en conciencia emocional pueden controlar las emociones negativas evitando que persistan más de lo necesario.

Según Richard Davidson, desde niños los adolescentes desarrollan habilidades para aprender a manejar las emociones en situaciones conflictivas.

Sin embargo, necesitan de una guía adulta para aprender a disipar por completo las emociones negativas para que no dejen secuelas que perturben su equilibrio mental y estado de ánimo al punto de interferir con su capacidad para aprender.

Por su parte, el famoso psicólogo Goleman afirma que enseñarles habilidades sociales y emocionales a los niños desde sus primeros cinco años de vida hasta la universidad es muy eficaz y trae múltiples beneficios, porque los vuelve mucho más cívicos y mejores estudiantes. Plantea que es un error pensar que la cognición y las emociones son dos cosas totalmente separadas porque están ubicadas en la misma área cerebral.

Ayudar a los niños a gestionar sus emociones significa que van a aprender mejor.

La gestión de las emociones de comenzar mucho antes de que el niño entre en el sistema educativo.

Vídeos destacados del día

Una crianza sin cariño, o con una gestión deficiente de las emociones, puede desembocar en una vida adulta mucho más problemática, ansiosa y depresiva. La educación emocional comienza desde el útero respecto a los niveles de ansiedad que experimenta la mujer durante el embarazo.

Según Vivette Glover, luego de hacerle seguimiento a 14.000 mujeres embarazadas respecto al tema, determinó que el estado de ansiedad en la mujer embarazada puede multiplicar por dos el nivel de hiperactividad del niño, haciéndolo propenso a trastornos del sueño y trastornos en la conducta.