La mujer de origen búlgaro fue asesinada este sábado día 14 en el Distrito de Carabanchel por parte de su ex-pareja, un español de 34 años que la apuñaló hasta tres veces antes de dejarla sin vida. El detenido  tenía antecedentes por maltrato machista y aún así los servicios de urgencia y las fuerzas de seguridad llegaron tarde al lugar de los hechos, y la víctima ya había muerto. La víctima murió a las 19:06 según el servicio de el SUMMA, presentando hematomas en el rostro y tres heridas por arma blanca en el Tórax.

Las fuentes policiales han declarado en su defensa que el asesino no tenía impuesta una orden de alejamiento de la mujer pese a las amenazas y maltratos anteriores.

Explican la necesidad de recurrir a este trámite legal, especialmente cuando se trata de una ex pareja, pues los crímenes pasionales son de los más frecuentes en territorio español. El Gurpo V de Homicidios de la Policía continúa investigando más a fondo el caso, pues aún quedan bastantes detalles por aclarar acerca del tipo de relación que había entre el detenido y la mujer fallecida.

Protesta contra la Violencia Machista

De nada han servido las marchas contra el maltrato machista iniciadas el pasado 7 de noviembre por el Movimiento Feminista contra la violencia sobre la mujer, ya que apenas unos días después, se produce el quinto asesinato por Violencia de género en nuestro país, cuando lo normal suele ser una media de uno a la semana, que ya es bastante. La marcha estatal convocada en la capital por más de 400 colectivos feministas de toda España no ha parecido suficiente para que cesen los abusos y se mire más por los derechos de las mujeres.

Vídeos destacados del día

El día siguiente al asesinato, una  mujer murió por ser, presuntamente, apuñalada por su pareja en Marchena (Sevilla); tres días antes, un hombre disparaba una escopeta en la pierna de su ex-mujer en Alicante; Otra mujer murió el día 9 de noviembre, también presuntamente a manos de su pareja; y, el día anterior, encontraron en Baena (Córdoba) a una pareja que pudo haber muerto por un nuevo caso de violencia de género. Todo ello en menos de una semana e, irónicamente, la misma semana de las protestas.