Durante la pandemia ha habido diferentes historias de personas que no han logrado sobrevivir a la enfermedad por Coronavirus. Sin embargo, también han existido muchas otras que se han convertido en un ejemplo de superación y esperanza para muchos. Este fue el caso de Fátima, que tras permanecer 24 días ingresada por COVID-19 en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Comarcal de Vinaròs (Castellón) y recuperarse de la enfermedad, logró dar a luz a su bebé, llamado Almás totalmente sano, sin secuelas y sin mayores complicaciones.

No todas las madres han tenido la misma suerte de Fátima, ha habido otros casos donde lamentablemente la madre no ha sobrevivido tras tener a su hijo, como fue el caso de una mujer a la que le practicaron una cesárea de emergencia para salvarla a ella y a su bebe, pero terminó falleciendo en el hospital de Rafaela, en Santa Fe, Argentina.

La madre tenía un caso de COVID-19 severo por lo que su cuerpo no resistió. Esta clase de sucesos la noticias como la de Fátima les da esperanza a muchas personas contagiadas y a sus familiares.

La mujer agradeció a todo el equipo médico

La madre agradeció a todo el personal de salud del Departament de Salut de Vinaròs, en especial a los servicios de Ginecología y Obstetricia y a la Unidad de Cuidados Intensivos, pues a sus palabras, mostraron una especial implicación con su caso y grandes muestras de humanidad en sus cuidados a pesar de la difícil situación por la tercera ola de coronavirus, eso no impidió que ella y si bebé recibieran todos los cuidados correspondientes para que ambos estuvieran en las mejores condiciones.

Parto en medio de la tercera ola de coronavirus

La mujer ingresó a la UCI durante la tercera ola, después que ocurrieron las vacaciones de Navidad, con las reuniones familiares y sociales que crearon un clima propicio para los virus respiratorios, lo cual también aumentó los contagios. Esto provocó un aumento en la ocupación de las camas de Unidades de Cuidados Intensivos y la hospitalización, poniendo en peligro el sistema sanitario.

A esto se le suma que la región ha sido la más golpeada durante la tercera ola de la pandemia. Los datos han indicado que una de cada cinco muertes contabilizadas en España se produjo en la Comunidad Valenciana, por lo que existía la posibilidad de que la madre tuviera complicaciones.

Debido a que estaba sufriendo un coronavirus agresivo, la madre requirió un control especial durante la gestación para evitar complicaciones que podían afectar tanto a ella como al feto.

Como ambos se encontraban bien, la madre pudo irse del hospital con su bebé y estar nuevamente con su familia que espera conocer al nuevo integrante.