En España, a pesar de las políticas llevadas a cabo, la realidad es que conciliar maternidad y trabajo parece una labor casi imposible. Y este caso es un ejemplo más. Una empresa decidió despedir a una veterinaria que estaba de baja por la siguiente razón: si tenía que hacerse cargo de su bebé lactante, no iba a poder ocuparse de las cabezas de ganado.

Eso sí, la sentencia firmada por un juez ha anulado el despido y ha reprochado a los jefes de la profesional que comparen el cuidado de una niña lactante con el de unas reses.

Todavía hay muchos despidos cuya única causa es una clara discriminación hacia las mujeres y, por ello, los tribunales no pueden bajar la guardia ni un minuto. Así, tras el argumento "oficial" de la empresa, en realidad solo se esconde una forma de penalizar a la empleada por ser madre o por haberse quedado embarazada.

La compañía, que llegó a contratar a un detective, asegura que la veterinaria estaba cometiendo un fraude, ya que en su horario laboral estaba atendiendo a su bebé

Incluso hay compañías que no tienen ni el decoro de ocultar la razón del despido, dejando evidente que la discriminación hacia las mujeres existe y está detrás de muchas de estas decisiones.

Esto es lo que le sucedió a la mencionada veterinaria, que realiza sus funciones en una zona rural de la provincia de León. La empresa decidió despedirla en medio de una baja por una lesión (tendinitis). Cuando estaba a punto de terminar su baja por maternidad, la profesional avisó a la compañía de que no podía reincorporarse por culpa de la inflamación de un tendón.

En ese momento, la compañía tomó la decisión de contratar a un detective privado, ante las sospechas de que la trabajadora había mentido para no tener que realizar sus funciones.

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Tras ello, decidieron notificar a su empleada que había sido despedida por haber cometido una "grave violación del deber de actuar con buena fe". La veterinaria había sido vista junto a su hija (que se encontraba en pleno periodo de lactancia) y realizando tareas del hogar, como hacer la compra.

La empresa dice que si podía llevar a cabo este tipo de tareas, también podía cuidar de las reses

En un primer momento, el Juzgado de lo Social ya consideró el asunto, en una primera instancia, como un "despido nulo por razones discriminatorias".

La compañía tomó la decisión de interponer un recurso. Pero el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha vuelto a considerar "nulo" el despido.

Además, la pequeña tenía menos de 12 meses en ese momento, un período de tiempo que está especialmente protegido por el artículo 55.5.c del Estatuto de los Trabajadores. Igualmente, los jueces han aprovechado para recordar a la compañía que el cuidado de "una bebé lactante no es igual" al de una cabeza de ganado.

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