El autor del robo del Códice Calixtino, José ManuelFernández Castiñeiras, electricista de la catedral de Santiago de Composteladeberá comparecer este lunes ante la Justicia al no haberse presentado elviernes por un cuadro de ansiedad.

El incalculable valor de la obra de la cual hay 200 copiasalrededor de Europa, la convirtió en un “caramelo” para el autor confeso delrobo. Sin embargo, las medidas de seguridad de la catedral no eran las suficientespara evitar la sustracción del manuscrito, algo que ha sido duramentecriticado, por lo que se tuvieron que ojear bastantes horas de las grabacionesde las cámaras de seguridad.

Tras un año del robo, en 2012, pudo ser identificado y detenidoel autor que resultó ser el electricista que trabajaba en la misma catedral, elcual fue hallado bajo una ingente cantidad de papeles de periódico en el garajedel domicilio del ladrón. Afortunadamente, el manuscrito se conservaba bien yno había sufrido ningún tipo de deterioro. Toda la investigación llevada a cabosobre el autor del robo pudo demostrar que éste tenía en su poder las llaves dedistintas zonas de la catedral y que, además de haberse apoderado delmanuscrito, tenía en su botín dinero en metálico y diversos objetos de granvalor pertenecientes a la misma.

Desde que ocurrió dicho robo las medidas de seguridad de lacatedral han sido aumentadas notoriamente, mediante la instalación de hastacuarenta cámaras de seguridad y de un dispositivo de ocho personas que velanpor la seguridad e integridad de la catedral y los objetos que ella atesora ensu interior.

El declarante afirma que fue él quien perpetró el robo delmanuscrito, aunque sus declaraciones sobre la finalidad del acto en sí eranconfusas y no despejaban muchas dudas, pues según éste actuó debido a que lainstitución eclesiástica se negaba a contratarlo de manera formal.

Aunque al acusado le correspondía declarar el pasadoviernes, no se presentó debido a que tuvo que ser ingresado tras serlediagnosticado un cuadro de ansiedad por estrés. Tras ello, fue dado de alta elsábado al mediodía junto a un informe realizado por el médico forense, el cualestablecía que el individuo estaba en plena capacidad psíquica para ser sometidoal juicio oral.

La Fiscalía pide para el autor del robo 15 años de cárcel,sin embargo la Iglesia pide para él un total de 31 años debido a que éste sevalió de su papel de trabajador en la institución para abusar de la confianzadel personal y, de esta manera, llevar a cabo el robo.

Por otro lado, ladefensa pretende demostrar una serie de irregularidades en el proceso queconlleve la anulación del proceso al que se enfrenta el acusado.

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