Isabel Pantoja enfrenta un nuevo varapalo en sus negocios y finanzas, debido a una deuda que tiene de 135.000 euros con el Ayuntamiento de Fuengirola por su restaurante Cantora. La cantante tiene una deuda acumulada desde hace tres años, por lo cual se ha solicitado la extinción de la concesión de este local, una decisión que podría hacer que pierda este negocio gastronómico.

Isabel Pantoja tiene un expediente en el Ayuntamiento de Fuengirola

Durante estos días, la tonadillera está en plenos preparativos de la boda de su hija Isa Pantoja, pero ahora enfrenta un nuevo disgusto, según informó Diez Minutos.

La sociedad de la intérprete debe atender el reclamo económico del Ayuntamiento, institución que desea ponerle fin a esta concesión municipal que le fue concedida a este restaurante, inaugurado en el año 2001 en esta localidad malagueña. El consistorio de Fuengirola abrió un expediente con la finalidad de extinguir y reclamar la concesión que fuera otorgada en el año 1999 a la sociedad de la cantante.

La empresa de Isabel Pantoja le debe al Ayuntamiento de Fuengirola una gran deuda, una cantidad que supera los 135.000 euros y que corresponden a los últimos tres años. Por otra parte, fuentes municipales han explicado que a la cantante se le había informado hasta en tres ocasiones de esta deuda, por lo cual se le abrió un expediente administrativo con el propósito de exigirle los tres años de impagos por el canon municipal anual que se acordó en el contrato inicial de explotación de este negocio.

Hace varios años, Isabel y sus hijos Isa Pantoja y Kiko Rivera vivieron durante algún tiempo en el restaurante Cantora. En marzo del año 1999 la sociedad de Isabel obtuvo la concesión del suelo y también la explotación durante 25 años, lapso que culminará en marzo del año 2024. Inicialmente la sociedad de la cantante instaló un restaurante y un acogedor lugar de copas, además Kiko trabajó también en este lugar.

Los años transcurrieron y en 2010 finalmente alquiló el local.

Los okupas destrozaron otro local de Isabel

Isabel ha padecido varios inconvenientes también en su otro local, Cantora Kopas. Fue en febrero de este año cuando el lugar fue atacado violentamente y desvalijado por un grupo de okupas, quienes se llevaron varios enseres que allí se encontraban.

Una situación que también ocurrió anteriormente.

Ahora la cantante está a punto de perder la concesión del restaurante Cantora, a menos que pague pronto todo el dinero que le debe al Ayuntamiento. Aunque, por ahora, el restaurante no está operativo, este es un proyecto que la artista desea mantener y se espera que en los próximos días pueda atender este reclamo financiero.