El día jueves 26 de julio de 2018, se marcó el final del arco narrativo de los exámenes Chunin. En este episodio numero 66 se pudo observar una serie de reuniones realmente emotivas. Naruto, Boruto y a Sasuke regresaron a la aldea, luego de estar en la dimensión en la que enfrentaron a Momoshiki y Kinshiki. Los personajes se encontraron con sus respectivas familias: Hinata e Himawari por los dos Uzumaki, Sakura y Sarada por Sasuke. El trío, al reunirse con sus seres queridos, dio a luz a un momento familiar muy especial.

Se vio mejorar la unión familiar

Parece que este arco de la historia ha estabilizado las fuertes diferencias entre padres e hijos sobre la complicada relación entre Naruto y Boruto.

Anteriormente, se había observado que el joven odiaba a su padre a causa de su ausencia continua y que el exhéroe del mundo ninja tuvo que aprender lo que significa ser un Hokage justo e imparcial incluso con su primogénito, y decidió descalificarlo del examen de Chunin por uso indebido de una herramienta ninja.

Lo mismo podría decirse de Sasuke y Sarada, divididos por la distancia que el Uchiha tomaba en repetidas ocasiones, prefiriendo participar en misiones secretas que conducen a deambular constantemente. Parece que incluso el mejor amigo de Naruto finalmente ha entendido el valor de sus afectos, tal vez solo después de presenciar la evolución de la relación entre su alumno y el Séptimo Hokage.

Una amistad se fortalece

Boruto y Sarada han tenido, hasta ahora, una relación diferente de la que existía entre sus padres.

Uno aprecia mucho al padre del otro y viceversa, pero los dos ninjas tienen aspiraciones demasiado diferentes como para convertirse en rivales. Entonces, parece que entre los dos se produjo un pequeño punto de inflexión en este capítulo 66.

En el último episodio de la serie, el protagonista dijo que no querían ser como su padre Naruto, sino que aspira ser un ninja al igual que Sasuke, actuando en las sombras en el lado de los líderes del pueblo. De hecho, el joven quiere ser ese shinobi que protegerá a la hija de Sakura cuando se convierta en Hokage.

Escuchando las palabras de su compañero de equipo, Sarada [VIDEO]se sorprende y entiende cómo la aventura más reciente de Boruto [VIDEO]le ha permitido madurar. Y sin siquiera saber por qué, la joven se encuentra admirando los ojos azules de su amigo, sonrojándose y diciendo que son de un color completamente diferente al de su padre Naruto.