Bien se sabe que Mario Casas es de esos actores que están dispuestos a todo en nombre del arte, y es por esto que el actor se ha sometido a duros cambios físicos para poder interpretar los papeles que acepta. No solo ha tenido que engordar más de diez kilos, sino que también ha tenido que pasar hambre para poder bajar de peso, de tal modo que ha llegado a parecer un indigente que no tiene nada para comer.

De este modo es como sorprende Mario Casas a su público una vez más. Ya el año pasado el actor había subido una foto en su Instagram luciendo un piyama de rayas y un aspecto muy demacrado. Se trataba de un personaje para El Fotógrafo de Mauthausen.

No obstante, el galán vuelve a mostrar otra foto en un estado de extrema delgadez que deja muy preocupada a toda su fanaticada.

Mario Casas en el hueso

Luego de su foto en el pijama de rayas, Mario Casas [VIDEO]se había mantenido al margen de fotos en su Instagram en las que se viera en una delgadez extrema; sin embargo, lo ha vuelto a hacer. Casas ha publicado una foto en su perfil en la que se ve exactamente como si fuera un indigente. No solo se ve extremadamente delgado, sino que luce sucio, feo y bastante golpeado por la vida.

Pero nuevamente se trata de una imagen de El Fotógrafo de Mauthausen. El actor posteó esta foto a modo de throwback o recuerdo de la grabación. En la descripción del selfie,Casas pone “hace unos meses atrás” y así deja en claro que no se trata de un nuevo régimen de adelgazamiento por el que se esté sometiendo para un nuevo film.

Así mismo es bueno recordar que el personaje que Casas interpretó en esta película fue la de un fotógrafo judío de la Segunda Guerra Mundial que es encerrado en un campo de concentración nazi. El estreno de la cinta será este mismo año, el 26 de octubre.

El mejor look de Casas

Mario casas no solo ha tenido que adelgazar para poder encarnar a sus personajes, sino que, por el contrario, se ha visto en la situación de tener que ganar unos kilitos de más por encima de su peso normal. Y, si tal vez el personaje favorito del público sea otro, en lo que todo el mundo coincide es que en el papel en el que el galán se ha visto más irresistible ha sido en el de la película Bajo la piel del lobo.

En este film, Mario Casas tuvo que aumentar hasta 12 kilos de más y lucir de un modo muy rudo y masculino. Lo más seguro es que su público femenino adulto se haya derretido por él gracias a su barba y cabello alocado, sin contar lo enorme que se veía y lo genial que lucía en chaquetas varoniles.