Se veía venir. De hecho, si hubiera sido de otra forma, más de uno se hubiera sentido defraudado. Y es que el programa de corazón decano de la televisión española cumplía recientemente nueve años de programación ininterrumpida y la vez estallaba una auténtica guerra civil en su seno.

Esta estallaba en la redacción de Sálvame un tiempo antes sin que se decidiera hacer visible hasta el día en el que se suponía todo debían ser sonrisas, halagos y buen rollo. Fue entonces cuando los reporteros del programa, hartos del trato que reciben, decidieron romper su silencio y acusar a la dirección de este espacio y por ende a Telecinco de lo mal que se sienten trabajando allí.

La rebelión de los reporteros de Sálvame

El primer valiente que alzaba la voz borrando de un plumazo la sonrisa de la dirección del programa era el reportero José Antonio León. Este, que tenía programada una conexión en directo la interrumpía, así como la pauta del programa para reclamar algo de cariño a los "tan denostados en este programa que normalmente tenemos carencia de afectividad".

Era entonces cuando Belén Esteban, conocedora de la situación de estos, se colocaba a su lado incitándole a León a que siguiera dando voz a sus compañeros. En ese momento, y para sorpresa de la dirección de Sálvame, aprovechaba par mandar un beso a algunos de sus compañeros que no tuvieron la oportunidad de exigir el reconocimiento que nunca tuvieron como lo son "Jon Aramendi, Miquel Serra...".

Con Carlota Corredera con el semblante blanco y esperando a que le dijesen algo desde el control sabedora de la rebelión a bordo que estaba habiendo de fondo seguía sonando la voz del reportero criticando que no hubiese aparecido ninguno de ellos en el vídeo homenaje [VIDEO] al programa.

Muy mal rollo en Sálvame

Un hecho que demostraría el mal rollo que hay en los pasillos y despachos y que quedaba patente cuando Corredera pedía a los reporteros que no se dejasen "intoxicar" y se esperasen al final del programa. La gallega reconocía en ese momento que alguien los estaba intoxicando sin revelar quién era asumiendo un problema que puede tener consecuencias y muy serias en el programa.

Y es que, ahora que todo el mundo sabe lo que pasa en el programa y más concretamente en su redacción, parece que no van a tener más remedio que tomar cartas en el asunto: O les dan más protagonismo y mejoran sus condiciones laborales o tiene que cambiar a los 'intoxicados [VIDEO]' y apostar por nuevos que traguen con las condiciones impuestas. Mal asunto.