No hizo falta que la última gala de Supervivientes no conllevase expulsión, de hecho la tercera conexión a Honduras estuvo bastante calentita y eso que no ha habido todavía expulsiones. Pero como ya adelanto no ha hecho falta porque han decidido tanto Saray Montoya como Adrián Rodríguez abandonar la aventura de la isla por voluntad propia. El 1 de abril de 2018 comunicaron la decisión de no querer seguir [VIDEO] adelante en esta aventura en Honduras, ya que los problemas de la isla parecen haber superado a estos dos personajes públicos.

El primero el del personaje Adrián Rodríguez fue el que más sorprendió ya que parecía justo en la isla y hace no mucho había montado polémica con el tema del trío que se había montado con María Lapiedra hace años y es que por lo visto el actor había comentado que le parecían unos frikis todos aquellos que concursaban en este reality ahora parece ser que se ha dado cuenta de que es más duro de lo que él creía.

Los problemas económicos de Adrián Rodríguez y Saray Montoya

Durante la conexión Honduras del pasado domingo Adrián comunicó al programa la decisión de que no podía continuar concursando a pesar de que tanto Lara, Sandra Barneda como otras personas que lo estaban apoyando, incluida su madre, decidieron animarlo todo lo posible para que el concursante no abandonara esta aventura. Fue imposible convencerlo de que siguiera en el reality.

El ex actor de Física o Química dijo que había sido más duro de lo que él creía [VIDEO] y que prefería su salud a seguir en esta aventura y que actualmente no se encontraba preparado mentalmente para continuar concursando. A pesar de que había tomado una decisión muy dura y muy difícil, aseguró que era firme y que su aventura en el reality había concluido.

Pero lo más sorprendente fue cuando un amigo suyo, en concreto el ganador de Supervivientes 2016, le aconsejó a su amigo que recordase los motivos por los que había acudido al reality y que tuviera muy presente la palabra "Hacienda" y que allí había ido a solucionar problemas tanto económicos como psicológicos y que, por favor, aguantase ya que él en su primer mes quería morirse y que acabó ganando la aventura.

Un abandono que también sorprendió muchísimo fue el de Saray Montoya, la cual dijo que conocía sus límites y que no quería seguir en la aventura a pesar de que su marido una semana atrás la había intentado convencer de todas las formas posibles para que continuase, como recordarle la multa, siendo imposible.

Los concursantes que han abandonado el concurso saben perfectamente a la deuda a la que se enfrenta ya que los abandonos voluntarios suelen costar cerca de 10.000 €. La baja de Saray Montoya es importante, ya que Telecinco había apostado en ella como reclamo de la audiencia de gran personaje que está dando muchísimo juego a pesar de haber demostrado ser una persona muy conflictiva.