Para apreciar todo el trabajo presupuestario desarrollado en la séptima temporada de Juego de Tronos hay que echar un vistazo a los capítulos más caros de todo el resto de la serie. Además, después de lo que se espera de la temporada 8, todas las muertes inesperadas, costosas batallas e increíbles explosiones parecerán calderilla.

  • Misericordia (temporada 5, capítulo 10): a pesar de que no había explosiones impresionantes, dragones, ni Caminantes Blancos, en este capítulo se produce la escena de muerte más costosa de la serie. El asesinato de Arya Stark a Meryn Trant, el pedófilo miembro de la Guardia Real, fue la muerte más cara a la que sus creadores se habían enfrentado. Benioff explicó que la forma en la que Arya (Maisie Williams) mataba era cara de por sí porque “ella no podía sacarle los ojos de verdad”, lo que implicó un montón de efectos especiales, prótesis y coreografía para sacar la escena adelante.
  • La batalla de los bastardos (temporada 6, capítulo 9): el escritor y productor Bryan Cogman contó en 2016 que esta era definitivamente la secuencia de acción más grande filmada hasta la fecha. Y según los presupuestos que tenían, tuvo que ser la hora más cara de toda la creación de Benioff y Weiss, puesto que en el episodio se necesitaron 600 personas del equipo técnico, 500 extras, 70 caballos y 4 cámaras completas. Todo requirió 25 días de rodaje, y contando con que la media de cada capítulo eran 10 millones de dólares es muy probable que se sacara dinero de las nueve entregas anteriores para poder afrontar este capítulo en especial.
  • Aguasnegras (temporada 2, capítulo 9): aunque cada capítulo de la temporada 6 tuviera mayor presupuesto que la mayor extravagancia de la temporada 2, ésta tuvo la presentación más cara que se había realizado todavía. A los creadores les costó 8 millones de dólares la épica y original gran batalla que todavía sigue siendo una de las más lucidas y espectaculares para muchos de sus seguidores.
  • Casa Austera (temporada 5, capítulo 8): Harington [VIDEO] asguró que no fue como nada de lo que había grabado hasta entonces en Juego de Tronos. “Fueron de tres a cuatro semanas rodando para una secuencia que debía aparecer unos 20 minutos. ¡Rodamos menos de un minuto por día!” contó en una entrevista el actor que, además, graba cada una de sus secuencias de lucha tres veces – una contra un hombre en un traje verde de croma, otra contra un hombre caracterizado para parecer muerto y otra solo contra el aire – para darle opciones al equipo de postproducción.