¿Qué le pasa a Belén Esteban? Es lo primero que nos preguntamos viendo sus salidas de tono cada vez más frecuentes. Ese “¡Venga!” con el que contesta cuando alguien le lleva la contraria, esos gestos desabridos y esos paseos nerviosos por el plató.
Hay quien apunta a que la niña de sus ojos le está dando más de un quebradero de cabeza por esa desinhibición que exhibe en público, sobre todo en las discotecas londinenses que visita con mucha asiduidad y de las que se filtran vídeos que por lo visto no tienen a Belén nada contenta, ya que los paparazzis están comenzando a interesarse cada vez más por esas salidas.
Se dice también que podría haber problemas en el paraíso y que estas Navidades no ha sido oro todo lo que relucido. ¿Ha podido pasarlas con su Miguel? ¿Ha estado con ella toda su familia?
¿Es quizás la situación enrarecida que se vive en “Sálvame” que pende de un hilo? Y eso a pesar de que el culebrón venezolano que han montado con los cuernos de Gustavo, María Lapiedra y Mark Hamilton, les da alegrías en términos de audiencia. Por eso le siguen dando vueltas tarde tras tarde, hay que aprovechar el tirón, como siempre y destruyan a quien destruyan.
Algo le sucede a la ex “princesa del pueblo” que la tiene en un sin vivir y que ayer desató su ira.
“Vete a la mierda, señor Montero”
Dos veces repitió el insulto a voz en grito y totalmente fuera de sí, pero vayamos por partes.
Todo comenzó cuando David Valldeperas exigió a los colaboradores que se posicionasen a favor o de Gustavo o de María Lapiedra. Belén estaba del lado de Gustavo a pesar de que aseguraba que no estaba de acuerdo con ninguno de los dos.
En esas que entró el paparazzo Antonio Montero, íntimo amigo de Gustavo González, que lógicamente se puso del lado de su compañero de profesión.
Belén Esteban no perdió el tiempo diciendo que su amigo le había hecho daño tanto a su mujer como a María y que iban a salir muchas novias. Es decir, que ese señor al que hemos visto compungido clamando por no querer hacer daño a su familia, al parecer, ha simultaneado relaciones como el que se toma un tentempié, una tras otra.
Antonio en plan paternal y comprensivo aseguraba que eso es perfectamente natural y que todo el mundo solapa relaciones o ligues de una noche y encarándose con ella: “¿No conoces a nadie infiel? En tu familia no ha ocurrido, claro. Ni en tu entorno. No creo que seas la más indicada para hablar de esto”.
El Dos de Mayo ya estaba en marcha. ¿Cómo iba a dejar pasar ella lo de “tu entorno” cuando todavía recordamos cuando explicaba su ruptura con Miguel por haberle sido infiel mientras ella comía, despotricaba y bostezaba en “GR VIP”?.
Tenía que estallar y estalló
De pie y cada vez más alterada le espetaba al paparazzo que muchos de sus compañeros opinaban lo mismo pero que él iba a por ella y le soltó: “Vete a la mierda, señor Montero”.
Que repitió otra vez y después del “¡Venga!” de rigor, abandonaba el plató mientras se encaraba con el director. Montero le contestaba: “No esperaba menos de ti”.
Ya detrás de las cámaras pudimos oírla nuevamente: “¿Mi familia? ¿Y la tuya qué?” “Como si no hubiera puesto los cuernos a su mujer ese también”.
No sabemos si le dieron una valeriana o un lexatin, pero al cabo de unos minutos Belén Esteban regresaba como si tal cosa y pelillos a la mar. ¿Hasta cuándo?