Mientras los rumores que hablan de un posible cambio de caras en los mandos de Mediaset España, barruntando una posible salida de Paolo Vasile como mandamás del ente radiotelevisivo de capital italiano, siguen produciéndose cambios en las altas esferas del conglomerado del que forman parte las cadenas Telecinco y Cuatro, entre otras cadenas.

Así lo han confirmado estos mismos medios y otros rotativos que tratan la actualidad mediática durante las últimas horas en las que se ha hecho pública la renovación del Consejo de Administración de Mediaset España.

Concretamente, de cuatro nombres como lo son el de la ex presidenta de UNICEF-Comité de este país, Consuelo Crespo Bofill, el de la que fuera ministra de Ciencia, Cristina Garmendia, o el del antiguo consejero de Sogecable, Javier Diez Polanco.

Tres nombres que ocuparán el cargo de consejeros independientes que hasta ahora ocupaban los tres nombres salientes como lo son los de Ángel Durández, José Ramón Álvarez-Rendueles o Borja Prado tras cumplir los doce años que estos podían acumular como máximo bajo la etiqueta de "independientes" en el máximo órgano directivo de la corporación de radio-televisión.

Un cambio notable que llega muy poco antes de que se conozca si, finalmente, la Justicia da la razón o no al grupo francés Vivendi, que en su momento se hacía con el 30% de las acciones de Mediaset España y que el grupo llevaba a la Justicia para defender la dirección de un medio que podría ver cómo cambia de manos en cuestión de pocos meses.

2018, un año de muchos cambios en Telecinco y el resto del grupo

Sea como fuere, lo que sí que parece claro es que esta renovación, a falta de saber si finalmente los juzgados obligan a que sea total, se barrunta como la antesala de un cambio de programación notable como el que está preparando Telecinco para el próximo año 2018.

Un curso en el que se dejará descansar Gran Hermano, se pospondrá GH VIP, podría desaparecer Mujeres y Hombres y Viceversa y se dice se podría sustituir Sálvame por un nuevo espacio de crónica social con un perfil más blanco.

Una serie de modificaciones de calado que supone la salida de varios de los buques insignia de la cadena y la llegada de otros formatos con los que esperan competir de tú a tú con Atresmedia, el grupo que ha puesto en cuestión el liderato de Mediaset en los últimos meses y que ha puesto patas arriba al ente italo-español. Se avecinan tiempos convulsos para este organismo.