A muy pocos días para que se sepa quién se es el próximo ganador de Gran Hermano, los sentimientos y las emociones están a flor de piel. Después de más de noventa días encerrados y sin noticias del exterior en la casa de Guadalix de la Sierra, los ya tres últimos finalistas apuran sus opciones para convencer a la audiencia de que deben ser ellos los que se hagan poseedores de los 100.000 euros que están en juego.

Si bien algunos han venido tratando de mostrar su mejor sonrisa, su desparpajo o su mejor condición táctica, Rodrigo ha decidido recurrir a la siempre interesante estrategia de ablandar los corazones de los fans del reality show decano de la televisión española abriéndose en canal y revelando lo que para él ha sido su gran trauma vital, al más puro estilo Miguel.

Una de las cosas que le empujó con más fuerza para apuntarse a este concurso fue la necesidad de quitarse la sombra de "niño pijo" de la que hizo gala al entrar y que siempre ha proyectado ante sus círculos más cercanos asegurando que, no hace tanto, como consecuencias de distintos problemas económicos familiares, su familia pasó de tenerlo "todo" a no tener "nada", llegando a tener que pasar por familiares en las que recibía como regalo "unos calcetines, eso sí, muy bien envueltos".

Un tiempo en el que él trató de seguir haciendo creer a la gente que rodeaba que no pasaba nada, para restar importancia a una situación que le llevó a él mismo a tener que trabajar para poder "ayudar en casa", hasta que la cosa se ha estabilizado, para alegría de todos los que le estaban escuchando.

Como nunca llueve a gusto de todo el mundo, en las redes sociales ya se han encargado de leer entre líneas este discurso asegurando que es perfecto si se trata de hacer ver que a él, a diferencia de lo que se podía pensar viendo su vídeo de presentación, le haría falta el dinero más que a nadie de los tres finalistas con los que comparte escena en esta última semana.

Vídeos destacados del día

La audiencia de GH17 dictará sentencia el próximo jueves. Veremos si ha calado.