Lejos de arrasar en el programa como todos creían que ocurriría, la cadena ha decidido poner fin al trono de Suso, el que fuera concursante de Gran Hermano 16.

El catalán llegó como un atisbo de esperanza para el programa, que poco a poco perdía cada vez más audiencia, sin embargo, lejos de darle una sorpresa agradable a los espectadores, ellos han decidido cambiar de canal. Y no es para menos pues, desde que el catalán llegó a ocupar el trono del reality, no se ha visto nada relacionado con sentimientos o amor, justo al contrario.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Telecinco

Únicamente hemos podido ver una actitud chulesca y pasiva por parte de Suso.

Los motivos de este desenlace tan agrio no se saben de manera absoluta, puesto que puede deberse a muchas causas, sin embargo, todo parece indicar que el joven no iba a buscar el amor precisamente.

Pues recordemos que su andadura televisiva es bastante amplia. Desde Gran Hermano 16 a Supervivientes, pasando por ser colaborador de otros programas. ¿Existe mayor prueba de que el catalán únicamente busca la fama? 

Lejos han quedado los tronos donde sus protagonistas se involucraban y buscaban realmente una relación estable, como es el caso del trono de María, Manu o Ruth. Desde hace un año, únicamente hemos tenido en nuestras pantallas escenas bastante ridículas, tanto por sus comportamientos como por la forma de relacionarse unos con otros.

Finalmente, creemos que la única esperanza que le queda a Suso para mantener a la audiencia y su permanencia en el programa, sería el regreso de su antigua pretendienta, Melissa. Con ella no acabó muy bien que digamos y es que la chica tenía carácter y supo en todo momento cómo mostrarse con el catalán, que lejos de defenderla de las acusaciones del resto de pretendientas, no creyó en Melissa y ella, muy enfadada, no se lo pensó dos veces y abandonó el programa para no volver. 

Esperemos que Suso haya admitido su derrota televisiva, pues en su trono no hay un espíritu muy sentimental y las pretendientas que le quedan no buscan el amor precisamente.