Los desfiles de la última edición de la Semana de la Moda de París quedaron en un segundo plano tras el millonario robo a la estrella de la farándula estadounidense Kim Kardashian (Los Ángeles, 1980). Cinco hombres fuertemente armados entraron a la residencia alquilada por la modelo en el hotel Pourtalès, barrio de La Madeleine, ubicado en el distrito 8 de París.

Mientras dormía, Kardashan despertó abruptamente al escuchar cómo un grupo de desconocidos entraban al inmueble. Al tratar de llamar a su personal de seguridad, los sujetos -vestidos con uniformes policiales- le arrebataron el teléfono, la sacaron de la cama, la ataron con bridas y la metieron en la bañera de uno de los baños del apartamento apuntándola con un revólver en la cabeza.

 

En algo más de cinco minutos, los delincuentes sustrajeron trece joyas por un valor de 5,6 millones de dólares y escaparon del lugar en bicicletas públicas de alquiler. Tras declarar ante la policía francesa, la esposa del músico Kanye West regresó a Nueva York en un avión privado.

Tras el suceso, el diseñador y director creativo de Chanel, Karl Lagerfeld, recriminó a la celebridad por no tomar las medidas de seguridad pertinentes, como así también mostrar públicamente su riqueza, lo que hacía lógico que en algún minuto llegara a sufrir un atraco de estas características. El suceso ha abierto la puerta a los límites de la sobrexposición pública, donde Kim Kardashian y su familia han usado y abusado tanto de los medios de comunicación como de las redes sociales existentes. La respuesta de los internautas, por su parte, lejos de apoyar a la celebridad, se han lanzado a una caza de brujas en su contra.

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El robo a Kim Kardashian supone otro golpe para la promoción turística de la ciudad de París, donde gracias a los atentados terroristas que en los últimos dos años han azotado a la capital francesa, ha perdido más de un millón de visitantes. 

Una de las joyas sustraídas ya ha sido encontrada por la policía en las proximidades de la calle Tronchet, cerca de la plaza de La Madeleine, donde se encuentra el palacio donde se alojaba la modelo junto a su madre y hermanas. El canal de televisión M6 afirma que la pieza sustraída fue perdida por los asaltantes en su huida de Pourtalès.