Han ocurrido muchas cosas en esta semana en la casa de Guadalix. Una de ellas fue el beso entre Bea y Rodrigo que no ha dejado indiferente a nadie. El reality ahora está en uno de sus mejores momentos dando una de cal y otra de arena a los concursantes y son Adara y Pol los que no se bajan de su reconocimiento como pareja clave del concurso. Sin embargo, comienzan nuevas historias y las chicas no dudan en desear seguir adentrándose en el corazón de los concursantes o al menos intentarlo.

No sé si será por las lluvias que este fin de semana han cubierto casi todo el país pero este tiempo anima a los concursantes a estar más tranquilos y a conversar en el sofá.

A veces, hablando puede que un poco más de la cuenta. Esta pasada madrugada de domingo, Meritxell no se ha podido contener más y le ha decidido confesar a Alain lo que sentía por él. Aprovechando la soledad e intimidad del jardín, la catalana ha querido abrirle su corazón ya que con los últimos acontecimientos vio que no podía esperar más.

Meritxell empezó contando una historia ocurrida que contenía un mensaje entre líneas para que Alain lo captara diciendo que Bea le había hecho preguntas acerca de las bromas que él ya sabía. Explicando y explicando, acabó por decirle lo que sentía hacia él y que lo veía una persona totalmente opuesta a ella y que ese era uno de los motivos por los que se sentía tan atraída por él. ¡Qué bonito!

Aprovechando la ocasión, la catalana le recordó una de las preguntas que le hicieron en su casting, que terminó con la risa de los demás, ya que de indirecta había pasado a directa total. Le habían preguntado que si podía gustarle una persona que tuviese más edad que ella. Vamos, blanco y en botella. Según iba describiendo a su hombre ideal, éste encajaba perfectamente con Alain.

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Aunque insistía en que dentro de la casa todo se podía magnificar, que ella alguna vez podría haber dicho que era muy mono, pero nada más allá. Meri se quedaba un poco a medias, pero avergonzada le dijo que ya había hablado demasiado y que no esperase más.

Al recibir estas directa, el chico se quedó algo impresionado pero reaccionó diciendo que aunque se sentía halagado, no era tan fuerte como ella antes lo había podido pintar. Por eso le siguió preguntando que si lo había sacado todo, que no había nada de lo que avergonzarse. En resumidas cuentas, no sabemos si es que Meri no quiso dar más detalles o le avergonzaba la situación. El francés no entendió o más bien no quiso entender el mensaje de la catalana ya que sentenció: "Me esperaba cualquier otra cosa, no es tan fuerte como decías".