Gente de todo tipo y condición, dos camareras gemelas idénticas, un barman que vuelve a todas locas, Carlos Sobera al mando del barco y la camarera más guapa y atractiva de la Televisión son los protagonistas del exitazo que está viviendo Cuatro de la mano de su dating show 'First Dates'.

Es precisamente esta última la que más búsquedas está registrando en la red de redes. Su rostro, conocido pero no se sabe muy bien de dónde, su evidente belleza y su simpatía con la que trata a los invitados al restaurante del programa han llevado a miles de fans de este nuevo formato que triunfa en la televisión española a querer saber más de ella.

A sus 22 añitos, Lidia Torrent, que es como se llama la camarera de First Dates, no es ninguna nueva en la televisión ni en Mediaset. Seguramente, los grandes fans de Gran Hermano recordarán de algo su rostro ya que esta participó como infiltrada en una edición del reality show decano de la televisión, además de en el Debate de GH15 en este país en su primera incursión en la pequeña pantalla dejando absortos a varios de los directivos de la cadena.

Esa primera aparición, aunque breve, su posterior paso por Pecadores y su herencia familiar, ya que muy pocos saben que es hija de la famosa Elsa Anka, una presentadora muy famosa de la década de los noventa y que lleva alejada de la primera plana televisiva a nivel nacional ya un tiempo, le han dado las bases necesarias para convertirse en un rostro que, a buen seguro, acabaremos viendo muy asiduamente de ahora en adelante.

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En el amor, aunque esta no ha querido soltar prenda, es un secreto a voces el que asegura que ella y Matías, el barman de First Dates que tiene loca a media España, son pareja desde muy poco tiempo después de que se conocieran formando parte de este proyecto en el que ahora comparten éxito, en el debut del argentino como protagonista secundario de un programa en 'Prime Time'.

Sólo hay que echar un ojo a las cuentas oficiales de ambos en las redes sociales para darse cuenta de que entre ellos hay algo, y que ambos están disfrutando de un momento de plenitud tanto personal como profesional. ¡Bien se lo merecen!