Definitivamente, el capítulo 61 de Dragon Ball Super ha sido el mejor que se ha emitido desde que se estrenó la serie en el 2015 y es que si antes habíamos visto grandes momentos épicos, como por ejemplo la batalla de Goku contra Hit, entre otros, es indudable e inobjetable que lo presenciado por los fans durante el segundo viaje al futuro de Trunks, junto a Goku y Vegeta, fue de lejos lo más emotivo que ha ocurrido. A continuación te contamos por qué.

Si bien es cierto que en un principio el episodio generó pocas expectativas, también es cierto que dejó la vara bastante alta para el siguiente, dado que la sorpresa y emotividad llegó al punto máximo con los flashback sobre cómo el asistente Kaioshin se hizo dios, además de la manera en la que adquirió el cuerpo de Goku llevándose por delante a Goten y a Milk.

No obstante, esa línea temporal hoy se confirma involucrada en la saga de Black y no de manera tácita como ocurrió en otras ocasiones, sino más bien de manera expresa.

La pelea de Black y Zamasu contra los tres Saijayins fue bastante diferente a lo que se esperaba, de hecho la expectativa era ver una pelea monótona donde, de manera inexplicable, Trunks en Super Saijayin 2 luchara de igual a igual contra los dioses en una batalla pareja de tres contra dos. Sin embargo, el desarrollo del enfrentamiento fue bastante y gratamente diferente, puesto que pudimos evidenciar un gran progreso notable en cómo se lleva a cabo la historia en la serie, de hecho lo que despertó el capítulo 61 fue comparable a las emociones que despertaba Dragon Ball Z.

El hecho relevante de esta entrega fue ver cómo Trunks del futuro, ante la desesperanza de tener a Goku caído en batalla y a Vegeta incapaz de hacer algo, además de ser herido de gravedad por Black, sufrió una increíble y épica transformación parcial nunca antes vista en la historia de Dragon Ball, la cual elevó su poder al máximo nivel, un nivel semejante al de los dioses.

Vídeos destacados del día

Y es que su aura de dios azul lo decía todo, sin embargo, esa nueva fase de Super Saijayin dista mucho de ser una fase dios azul, normal, o un Super Saijayin dos ordinario.