La máxima expresión del amor de pareja es, sin duda alguna, la celebración de un embarazo y la llegada de una nueva criatura al mundo fruto de esos sentimientos que los padres se profesan y que han decidido elevar a su máximo exponente en busca de algo que les una para toda la vida.

Después de un año muy complicado para ella, Belén Esteban tiene muy claro que desea con todas sus fuerzas darle un hijo a Miguel, el hombre de su vida, y un hermano a Andrea, su única hija fruta del matrimonio con Jesulín de Ubrique y que en muy pocas fechas cumplirá dieciocho años.

Con su hija criada, y si sale todo bien en el juicio que tiene por delante con Toño Sanchís y en el que ambos se juegan más que mucho, será entonces el momento de ponerse manos a la obra, tanto ella como Miguel, en la concepción del primer hijo de la pareja después de que ya anunciaran a principios de año en la revista Pronto su deseo irrefrenable de ser padres juntos.

Si bien a la de Paracuellos no se le ha dejado de preguntar por este asunto, en los últimos tiempos decía que ahora no era el momento, pero que no renunciaba, antes de que sea demasiado tarde, a volver a ser mamá, una vez tanto ella como su novio tienen claro que se está acercando el momento.

Cabe recordar en relación a este asunto que la Princesa del Pueblo comentó en esa entrevista a la que hacemos referencia que le gustaría quedarse embarazada en este 2016, por lo que si el juicio y otros avatares no han cambiado radicalmente la situación, podría estar ya manos a la obra en busca de, por fin, una buena nueva que ponga el contrapunto a tanto asunto poco agradable como el que ha estado ligado a su persona en este curso.

Con dos meses por delante, los pasos para conseguir quedarse preñada son los conocidos por todos nosotros, por un lado buscarlo activamente en la cama, y por otro, hacerlo sin poner protección de ningún tipo para que sea el azar y la providencia la que les envíe a ese hijo que, no cabe duda, lleva siendo buscado un largo tiempo por ambos.