Epidemia de las buenas en Mujeres y hombres y viceversa. Si ayer les informamos que era Iván el que no encontraba su sitio en el programa después de informar a la dirección que sentía que había actuado mal con las chicas con las que veía podía llegar a tener algo, y que ya sentía que había traicionado su confianza sin poner enmendar el asunto prefiriendo marcharse, ahora es una tronista femenina la que ha tomado los mismos derroteros.

Hablamos de Jenny, quien tras la visita del que fuera el chico al que ella pretendía, Labrador, parece haberse dado cuenta que ninguno de los hombres que tiene delante responde a nada de lo que ella le gusta y que estaría buscando en su media naranja a priori, para poder salir de la mano con alguno del programa de Telecinco.

Una confesión que no ha gustado nada a sus chicos y con la que Jenny ha querido dar también un toque de atención al departamento de RRHH que se encarga de buscar pretendientes que encajen con ella y con los que de verdad pueda llegar a tener una atracción total. Ya que en su caso, como se ha encargado de dejar bien claro y en público, no está siendo así.

Por si esto fuera poco, Jenny, además, ha declarado ante todos los presentes en la grabación de MYHYV, que no termina de adaptarse como tronista. Si bien cuando acudió al programa con el rol de pretendienta sí que parecía encajar, teniendo que centrarse únicamente en seducir al chico que le gustaba, ahora, con su nuevo rol de fuerza, y contando con un harén de chicos entre el que poder elegir, se siente indecisa y como un pulpo en un garaje.

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Máxime al no encontrar nada que le haga saltar la chispa en ninguno de los candidatos amor.

La salida a esta situación no parece muy buena. Y es que Jenny ahora tiene dos opciones. Por un lado seguir esperando de manera indefinida a que le sienten cerca suyo a un hombre, y que como en su día hiciera Labrador, le llene de verdad acercándose a su elección definitiva. Por otro lado, si la cosa sigue por estos derroteros varias semanas, sus chicos nadan un giro radical en su actitud, y no entra nadie que le toque la patata, su única opción será abandonar el programa y marcharse como vino: Sola.