3

       No hace muchos años era habitual oír entre las personas decir el día de su boda es el día más feliz de mi vida, incluso algunos famosos también afirmaban algo similar. Cuando dos personas deciden casarse o decidían casarse era por algún motivo especial, hoy parece ser que en determinados núcleos sociales todo se ha reducido a un motivo económico, algo que sólo es el reflejo de una sociedad cada vez más materialista.

      En estos últimos días hemos visto como dos parejas de famosos se casaban. Por un lado teníamos la boda de Rocío Carrasco y Fidel, por otro lado la esperada y aplazada boda de Makoke y Kiko Matamoros.

Nada raro es que ambas parejas decidieran casarse, tras muchos años de noviazgo era normal que llegara el día, la pregunta que surgía entre la prensa del corazón es la siguiente, ¿por qué ahora?

        El motivo exacto no se puede saber a ciencia cierta, cada pareja decide cuando y como casarse, lo realmente curioso es que se han repetido los patrones televisivos. Boda súper secreta y sin fotos de ella, tras la boda una exclusivo en alguna revista, eso sí, siempre bien remunerada y problemas familiares rodeando el evento.

       En el caso de Rocío Carrasco y Fidel hemos estado viendo como diferentes medios de comunicación han sacado partido de las discrepancias familiares para intentar oscurecer o evidenciar la personalidad de Rocío. Desde problemas con los hijos hasta las evidentes discrepancias con las parejas de sus padres, pasando por sus discrepancias con algunos familiares.

Vídeos destacados del día

En realidad estos asuntos ocuparon mucho espacio televisivo, la boda parecía oscurecerse por momentos, pero todo estaba listo, la boda con su correspondiente exclusiva no podían pararse.

       En el caso de Makoke y Kiko Matamoros  pasó algo similar, pero como no hay dos casos iguales en este evento hubo una variante. La boda de éstos fue aplazada, a pesar de su famosa Interviú bien pagada para ambos, donde los dos posaban ligeros de ropa, ambos decidieron aplazar la boda. Parece ser que a pesar de agravarse los problemas de Kiko con  sus hijos no ha sido motivo suficiente para declinar la boda. Una boda que siguió un patrón similar. Boda con altas expectativas de “famoseo” pero que al final todo se vio reducido a una fiesta y la portada correspondiente con la que lucrarse por la exclusividad.

        Y esa es la realidad que parece estar mostrando algunos famosos en el día más importante, supuestamente. Da igual los problemas familiares o si en la boda no hay buen ambiente del todo y se notan grandes ausencias, todo sea por la suculenta exclusiva que luego se dará.

Pueden seguir todos nuestros artículos de análisis social, político y cultural en  https://www.facebook.com/Laplumadeunoasis/