Todo empezó cuando, después de comer, Bárbara le comentaba a alain que aún sigue esperando a su "príncipe azul" y que "cree en el amor". No sabemos si la intención de sus comentarios es la de tirarle los tejos a Alain o realmente son consejos que la veterana del amor pretende dar a sus compañeros de la casa. De un modo u otro, Alain no parecía sentirse aludido y coincidía con ella en que, pese a haber tenido largas y duraderas relaciones sentimentales, aún no había encontrado a la mujer idónea. Es en este momento cuando Candelas entra en escena, al oír la conversación, y también afirma que cree en el amor. "¡Pero tú ya tienes amor!", intervino Bárbara, y es cuando a Candelas se le va un poco la lengua y se sincera.

Y es que, en un momento de confusión, Candelas reconoce a Alain que no es del todo feliz con su actual pareja y que su príncipe azul, como lo llama Bárbara, aún puede estar por llegar: "Hemos tenido muchas discusiones. Igual soy feliz con él, o igual con otra persona". Después de recapacitar por lo que había dicho, pide entre risas que borren la conversación, y Alain se rebobina intimidado.

Alain ha reconocido que él cree en el amor y que espera encontrar a "esa persona". Asegura el ilusionado parisino que las cosas que hacemos por amor no hay que arrepentirse: "c'est la vie". A su vez, le comenta que va a pedir que lo cambien de habitación porque "en la suya no puede dormir"... ¿Habrá algo que interese más a Alain en la habitación de sus compañeros?

La cazuela no estaba más que calentándose, porque a lo largo del tiempo de siesta la cosa mejora.

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Momentos después, Montse les asegura a varios compañeros que si tuviera que "frungir" (como lo llama Cris) con alguien, le gustaría saber con quién. Parece que la rubia está dispuesta a moverse entre edredones y Adara, Cris y Alain han bromeado con echarla de la casa. A esto ha respondido indignada Montse: "¿Me vais a echar antes de frungir?" No, mujer, aún tienes tiempo... De hecho, parece ir a por Alain, a por todas, dándoles masajes de aceite: "¿No frungirías conmigo, Alain?" dice Montse. "Podría liarme con Alain, contigo y contigo... Háblame en cuatro días y te digo". Alain reconoce que siente una atracción física y... vamos, que iría a saco. Después de la insistencia de sus compañeros, Alain por fin reconoce que hay alguien por quien siente atracción en la casa...

Las hormonas aún están cogiendo carrerilla en la casa. Solo queda esperar al plato especial de Alain, ¿cuál será? Habrá que esperar cuando se cambie de cuarto, al lado de quién logrará coger por fin el sueño...