La tensión en la casa va en aumento, y los conflictos se multiplican, pese a la creencia general de que la edición está siendo más sosa y tranquila que nunca. Nada más lejos de la realidad: los concursantes están más aburridos aún que nosotros y no les ha quedado otra que pegarse entre, como ya hemos visto, ellos para matar el tiempo. Hoy ha confesado Meritxell a Pol: "No estoy acostumbrada a tanta discusión", algo que también recrimina Noelia a Rodrigo: "en mi casa, discutía con mi hermano, pero aquí no se olvida". Bea se justificaba por sus discusiones: "me decía falsa, falsa... y como no le respondí, gritó guarra... ahí me lancé a la habitación".

El grupo de cuatro, compuesto por Bárbara, Meritxell, Cande y Adara, comentaban en la habitación lo hartas que están del comportamiento de otros compañeros. Las aludidas fueron principalmente Bea y Clara, cuya actitud, según ellas, han superado los límites del saber estar en Guadalix. Por lo pronto, Clara asegura que "en la comida la va a montar" porque "¡son todas, todas, unas guarras; llegué a convivir con la más guarra y no era tan guarra como lo son estas!". Meritxell escuchó a Clara y así se lo contaba a Bárbara, a lo que esta contestó que Clara "ahora va de limpia y de chacha, pero ha empezado a limpiar el otro día, que no se crea ahora la dueña de la casa". "Yo siempre lavaba los platos y nadie se quejaba, todos tomando el sol; ahora que no lo hago, somos unas guarras".

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Entran Adara y Cande y aportan valiosa información al corrillo. "Clara me irrita, ya no la soporto, todo el tiempo posando hasta para pedir una bayeta", y acto seguido, la imita entre posturas forzadas provocando la risa de sus compañeras.

Por otro lado, Meritxell está harta de la actitud provocativa de Bea, asegurando que no tiene personalidad al estar todo el tiempo imitando a Ylenia: "Yo también admiro a Ylenia, pero ten personalidad, no la imites". Bárbara la apoya y está de acuerdo en la pésima actitud de pelirrosa: "estaba escribiendo en el blog y ha preguntado que cómo se escribe víbora, con 'b' o con 'v', es una provocación".

No obstante, la situación ha estallado totalmente diez minutos después, cuando las cuatro han ido a la cocina a comer, ya que a la hora todavía no estaba el almuerzo y estaban hambrientas. Comiendo un bocadillo en la cocina, entran Clara y Bea a recriminar que están cogiendo comida cuando el almuerzo se iba a hacer en media hora: "¿y por qué no se pone a hacerlo ya, que estamos todos esperando?", se queja Bárbara.

Clara les reprocha: "luego no tendremos comida, no os quejéis". Y, por si fuera poco, Bea entra y ordena que, como han comido antes del almuerzo, entonces "que no merienden y ya está"; algo que ha enfurecido a Meritxell: "pero, ¿por qué no voy a merendar? ¡si este pan es de mi desayuno, que no lo he cogido esta mañana!" Adara la apoya... pero es entonces cuando ha provocado la ira "yleniana" de Bea entre berridos: "¡tú no me hables! muéveme la colita, que no tengo perras que me ladren". Actitud que ha dejado entrecortada al resto de la casa... Ahora solo debemos esperar a que Clara la "monte" en el almuerzo. Desde luego, el plato está servido.