Abracadabra, pata de cabra... Aramis Fuster hoy ha admitido estar orgullosa de haber conseguido el sueño de toda mujer televisiva, el mayor logro de su vida: superar en espectadores a la magnate de la televisión en su regreso al programa de mayor calidad de la televisión: Sálvame Deluxe. Aramis Fuster es una mujer discreta, autodidacta, que jamás utiliza los medios de comunicación para enriquecerse. Salvo, obviamente, que entre las llamas del fuego el Señor de Luz le enseñe que superará el récord de este verano de la Princesa del Pueblo. "Princesa, ¿de qué pueblo?... habrá respondido. Entonces sí.

Hoy, en Sálvame Belén ha sido testigo de unas imágenes en las que Aramis Fuster la ataca violentamente, sin ningún tipo de reparo en señalar los defectos físicos de la colaboradora, llamándola "ojos de sapo" y otras lindezas.

Y es que la originalidad y el taco con esmero no es el fuerte de esta bruja, que lo más probable haya crecido en períodos decimonónicos en alguna aldea perdida en algún bosque. Y es que una bruja a sus 692 años ya no es lo que era. Además, ha sido tan... tan inhumana de tirarle en cara que tiene mejor cuerpo que ella (¡chincha rabiña!). Tienes razón, Aramis, en el patio del cole te los llevas a todos; pero no por tu cuerpo, sino por la burundanga a la que llamas pócima que vas repartiendo por filas, ¡pillina!

Belén Esteban le ha respondido sobre la marcha, ante la mirada atónita de sus compañeros y las palmas irritadas de un público que aplaudió como si no hubiera mañana:

"Uno piensa en lo malo que es cuando ni siquiera un hijo te quiere. Y a ti no te quiere ni tu hijo, piensa en lo mala que eres."

Touchè, cita célebre para un libro de reflexión moral.

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Belén traga saliva, pone los ojos en blanco y continúa gritando en un lenguaje aún no identificado. El ruido de plató tergiversa sus comentarios. Ha nacido una filósofa (¿eso quién es, la que afila cuchillos?).

Igualmente, no te frustres, Aramis Fuster. Lo sabemos, Belén es más rápida al arremeter, es joven y no tiene tras de sí la pesada carga del Inframundo. Pero tú tienes la sabiduría de siete siglos de existencia, que no es moco de pavo, sobreviviendo a innumerables guerras y luchando contra la lógica aplastante. Tienes un logro: ¿quién puede decir hoy en día que ha sobrevivido a la Inquisición? Solo tú, Aramis.