“Todo tiempo pasado fue mejor”. Es la frase universal de la nostalgia, esa que atormenta a veces a quienes sienten que no están viviendo sus mejores días, una opinión muy subjetiva. Pero en el caso del canal “especializado” en Música MTV resulta ser un hecho absolutamente verídico y confirmado con el lanzamiento de MTV Classic, como un espacio televisivo pensado para el rescate de aquella generación de los años noventas y principios de la década del 2000.

La nueva rama de MTV que ocupa lo que era conocido como VH1 Classic (bastante original) fue lanzada el pasado 01 de agosto comenzando con la resurrección de un programa muy anterior a los 90s: la retransmisión de la primera hora del emporio audiovisual por allá por 1981.

Sin embargo, desde el anuncio de la transmisión del canal se ha publicitado intensamente la programación de la última década del siglo XX como el plato fuerte de la retro-parrilla televisiva.

Aquellos que deliraron con las manías de Beavies and Butthead, siguieron las aventuras de Aeon Flux y se maravillaron por el cinismo de Daria, tienen la oportunidad de revivir esos momentos. Igual que con los videos musicales que dominaban los gustos y tendencias de los jóvenes durante aquellos años, incluyendo los conciertos unplugged.

Es posible pensar que la cadena televisiva quiere reivindicar a aquellos seguidores que los sintonizaban en el pasado, pero eso es solo a medias. El vicepresidente ejecutivo de Estrategia y Desarrollo de Música y Eventos de MTV Erik Flannagan confesó que aquellos cambios que fueron realizados en la programación del canal les restaron la mitad de la audiencia, en comparación con hace diez años.

Vídeos destacados del día

¿Qué fue lo que MTV hizo mal en todo este tiempo? Renunciar a su esencia. El canal abandonó el sentido de rebeldía y contracultura juvenil, arriesgándose a modificar su formato a los aparentemente lucrativos reality shows, los ejecutivos querían tener sus propias franquicias “Kardashians”; de repente, era una idea cool mostrar como una adolescente celebraba sus dieciséis años, o como Jessica Simpsons no sabía distinguir entre el pollo y el atún, y las mentes al mando de la cadena pretendían que los fans se olvidaran de los grupos de rock para recibir con brazos abiertos a Snookie y a sus descerebrados amigos.

La transmisión de videos musicales disminuyó al punto en que los fans no sabían en qué monstruosidad se convirtió el medio televisivo que los había representado. Toda una generación se había sentido abandonada, y salieron al rescate youtube y los servicios streaming, sentenciando posibles oportunidades de reconciliación entre los fans y el otrora “espejo de la cultura pop”.

Esta estrategia representa un paso importante, no solo para rescatar viejos seguidores sino también para enseñar un poco de la gran música de antaño a los jóvenes de la era de Justin Bieber y One Direction.

Pero esta movida no es del todo perfecta, en lugar de revivir el que probablemente sea el único reality show divertido de este canal “The Osbournes”, Classic retransmitirá Laguna Beach, una de aquellas pseudo-telenovelas que inauguró la superficialidad juvenil de  esta última década de MTV. Tampoco hay señales de traer de vuelta Headbanger´s Ball, todo un clásico de finales del siglo pasado.

Classic es una prueba del fracaso que representó para la cadena musical convertirse en lo que nadie les pidió ser. Cuando el presente luce como un desastre y el futuro es una incógnita, solo queda volver al pasado.