Últimamente no parece que María de la Paz Padilla Díaz, más conocida como Paz Padilla esté atravesando su mejor momento a nivel profesional después de que se haya filtrado la mala relación de esta con los colaboradores de Sálvame y con la directora, Carlota Corredera, que le puede costar su salida del programa de Telecinco, Sálvame.

Lejos de filtrarse esta posibilidad directamente desde fuentes cercanas al programa, últimamente se han empezado a ventilar algunos de los pasajes más sombríos de la vida de esta gaditana de 46 años y de familia numerosa con cinco hermano más que a buen seguro no le va a hacer nada de gracia.

Uno de los capítulos más impactantes que hemos conocido de la vida de Paz Padilla estos días en su complicada infancia, donde el hambre de una familia muy humilde les sacudió durante un largo tiempo en el que tanto ella como su madre tuvieron que acudir en reiteradas ocasiones a Cáritas para tener que llevarse algo a la boca, siendo "pan con mateca" su única comida durante mucho tiempo.

Vestidas con ropa que les regalaban a ella y sus hermanos en las iglesias, esta no recibió nada de los Reyes Magos durante muchas navidades, teniendo que esperar a la adolescencia para poder comprar un par de zapatos gracias a una beca. Ahí es nada.

Ya más adelante conoció a Albert Ferrer, el padre de su hija Anna, y de quien se divorciaría tiempos después en uno de los momentos más tristes y amargos de su vida del que no pudo recuperarse del todo hasta que conoció a su novio Antonio Vidal, a quien implicaron en un doble delito de prevaricación y malversación caudales públicos que pueden llevar a prisión a su pareja, y a la que sigue defendiendo con capa y espada.

En cuanto a su tiempo libre, esta trata de pasarlo en su casa de casi dos mil metros cuadrados en Villaviciosa de Odón y valorada en 2 millones de euros, donde se recluta en momentos como este en el que parece que todo está contra su persona.

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Y es que no sólo ninguno de los colaboradores de Sálvame está con ella, sino que ha tenido que denunciar amenazas de muerte y acoso en los últimos tiempos. Como la película, ahora mismo todo parece azul oscuro, casi negro.