Cuatro galas, tres desterrados, y dos grupos ya unidos es lo que tenemos cuando se cumple un mes de la presentación del programa en Telecinco y lo que es ya todo un calvario desde el punto de vista físico y psocológico para los dieciséis famosos que forman parte de este reality show de supervivencia.

Un tiempo que nos ha ayudado para conocer que algunos de los que se preveían más fuertes no lo son, que algunos más débiles están sobradamente preparados y para saber por dónde van los tiros de la audiencia, ahora que ya saben quiénes son, cómo son y cómo actúan los protagonistas de este espacio televisivo.

En este sentido, sólo hay echar un ojo durante las galas, como anoche sucedió con el hashtag #SVGala4 para darse cuenta por dónde van los tiros y quién es la gran favorita al triunfo en esta cuarta edición de Supervivientes, coincidiendo abrumadoramente en que la gran sorpresa y la participante que mejor robinsona está siendo es, Yola Berrocal.

Más allá de sus juegos y travesuras manuales con el italiano, de su quiero y no puedo en su romance con él o de su peculiar forma de ser, lo cierto es que Yola parece tremendamente preparada desde el plano físico y también desde el anímico, viéndose un personaje muy fuerte, capaz de buscarse la vida, de darlo todo en las pruebas más físicas y de aguantar carros y carretas de los que han venido siendo miembros de su equipo.

Y eso es algo que la audiencia lo valora y de qué manera. Cuando pareció entrar como un personaje famoso en decadencia tomando el último tren de la fama y previéndose que duraría dos días antes de revelarse como tremendamente débil, esta nos he demostrado que nada más lejos de la realidad.

Si a todo esto sumamos, como hemos comentado al inicio, el posible inicio de una relación en la isla -algo que gusta y mucho a los seguidores de los reality- tenemos una finalista y posible ganadora en ciernes bajo el nombre de Yola Berrocal. Parece que sus compañeros ya lo saben y tratarán de quitársela de en medio. Veremos si puede.