Este artículo contiene spoiler. En el capítulo 44 vimos como aparecía un nuevo y misterioso enemigo. Este, como si del Monstruo Buu se tratase, absorbe a Vegeta y le roba todo su poder, quedando el príncipe saiyan como si fuese un simple humano.

En este capítulo (número 45) se desvela por fin quién es este misterioso enemigo. Se trata del “Súper Ser Agua”. En el capítulo anterior se desvela que en el planeta Potof existe un súper agua milagrosa. Pero en realidad no es así. El nuevo enemigo es conocido en este planeta como Komeson, un líquido como flubber creado por los habitantes de Potof para enfrentarse con sus enemigos al carecer ellos mismos del poder necesario.

La confusión reside en el bautismo que los habitantes de otros planetas hacen de este ser, pues dicen que se trata de un súper agua. Esto es malinterpretado por villanos que viajan a Potof para hacerse con el sagrado líquido y así convertirse en más fuertes. Pero en realidad el líquido es un ser en sí mismo, por lo que posee a los invasores galácticos.

El propio Vegeta es poseído por Komeson, dando como resultado una poderosa copia con la fuerza multiplicada. Además, si el maligno clon no es vencido en cinco minutos, el verdadero Vegeta irá desapareciendo hasta morir. Esto plantea un nuevo dilema, pues lo que esto supone es vencer a un Vegeta con poderes aumentados. Si ya de por sí el príncipe es uno de los personajes más fuertes de la nueva saga, este nuevo ser cuenta de sus mismos poderes pero aumentados.

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El dilema es ¿existe alguien tan fuerte como para vencerle?

En un intento por conseguirlo, Goten y Trunks se fusionan para plantarle cara, pero es obvio que la fusión de los dos pequeños no sería suficiente. El único que podría realizar esta labor es Goku. Sin embargo, el propio Komeson cuenta con una dificultad añadida, algo con lo que no contaba y que hará la próxima pelea de lo más interesante: la propia personalidad de Vegeta, absorbida al igual que su cuerpo. Cuando el Komeson absorbe a su víctima, también absorbe su forma de ser, lo que supone, en este caso, la absorción del orgullo saiyan del príncipe.

De este modo, se abre la puerta a una emocionante pelea para el próximo episodio. El orgullo de Vegeta se antepone a todas las pretensiones de Komeson, y su único objetivo se convierte en vencer a Kakarot. Aquí se plantea un dilema para el verdadero Vegeta, ya que, si Goku vence (algo que tiene que hacer en 3 minutos), significaría que su tradicional rival sigue siendo más fuerte que él. Pero, aun así, tiene que hacerlo.

En este combate cada personaje dará el cien por cien de sí mismo, y la única victoria será la muerte del contrincante.