Después de un final de la sexta temporada estremecedor se puede afirmar que The Walking Dead ha evolucionado drásticamente desde su inicio en 2010. Lejos quedaron los días en que la principal amenaza del grupo liderado por Rick, eran los walkers.

The Walking Dead es una serie que explora los límites de la supervivencia humana y para ello escoge un escenario apocalíptico plagado de zombies, pero la verdadera esencia de la ficción es como los humanos se relacionan entre ellos.

Esta relación entre los seres humanos es lo que realmente hace evolucionar a la serie, ya que en seis temporadas pocas cosas se han descubierto sobre la epidemia zombie y la existencia de una posible cura.

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Los walkers siguen teniendo las mismas características en la primera temporada que en la sexta. En cambio, ningún humano siente, piensa o actúa igual después de aproximadamente seis años conviviendo entre zombies, es más, todos aquellos que no se han adaptado, simplemente ya no forman parte del mundo de los vivos.

Un ejemplo muy claro de ello, es el propio protagonista de la serie, Rick Grimes (Andrew Lincoln), policía en la primera temporada, asesino a sueldo durante la sexta. ¿Qué le ha pasado al personaje? ¿Ha perdido la cabeza? ¿O ha sido capaz de adaptarse al nuevo mundo? Supongo que se podría abrir un debate larguísimo respecto a ello, pero él ha sabido marcar una prioridad, proteger a su gente a cualquier precio.

Este objetivo le ha llevado a él y a su comunidad a exterminar a un grupo llamado los Salvadores a cambio de comida, pero han cometido un error, han menospreciado el poder de este grupo despiadado y de su líder, Negan, y en Walking Dead los errores se pagan con muertes.

Es por eso, que la principal amenaza de Rick y su grupo varió hace ya un tiempo, el miedo hacia los walkers ha pasado a un segundo plano a favor de los humanos, capaces de perpetrar muchas más atrocidades que no los muertos vivientes.

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Unos seres humanos que han adoptado la violencia como forma de vida.

Otro hecho interesante a comentar, es la importancia de la pertenencia a un grupo, en un día a día lleno de dificultades y peligros, es muy difícil sobrevivir por cuenta propia, lo hemos podido ver ésta última temporada con Carol (Melissa McBride). Ahora bien, a lo largo de la serie hemos visto gran variedad de grupos, muy diferentes entre ellos. Cada grupo forma una sociedad independiente, ya que las normas y los valores que comparten pueden ser totalmente distintos entre grupos.

En el grupo liderado por Rick, la lealtad y la confianza son algunos de los valores más importantes, muchos de sus miembros están dispuestos a matar y morir por sus compañeros. Y es en este punto donde se plantea una de las preguntas que sobrevuela toda la serie y a todos sus protagonistas ¿Qué es lo que estás dispuesto a hacer para sobrevivir y salvar a tus compañeros?

Las respuestas a estas preguntas son diferentes para cada protagonista, y van variando dependiendo de la situación en la que se encuentren, por ejemplo, han tenido que pasar seis temporadas para que Glenn, decida matar a alguien.

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En definitiva, The Walking Dead es una serie que cuenta con unos personajes muy definidos aunque distintos entre ellos que han sabido plasmar el anhelo de supervivencia de una humanidad en peligro de extinción.