Muchos problemas de supervivencia los que están presentando los concursantes de la cuarta edición de Supervivientes en sus primeros días en las islas desiertas de Honduras. Sus problemas para armar fuego y mantenerlo están detrás de una falta alarmante de alimentos que empieza a pasar factura a la tropa.

Por un lado, el equipo de fuego, y gracias a los conocimientos adquiridos previamente y antes de viajar al Caribe de una de sus miembros, como es el caso de Carla Barber, ha conseguido haciendo uso del famoso mecanismo conocido como el 'efecto lupa', armar una serie de hojas secas y, aprovechando la fuerte presencia del sol durante casi toda la jornada en Cayo Menor y un preservativo, encender unas lascas que han servido para que estos coman, aunque poca cantidad y a duras penas, sus primeros alimentos en caliente.

Sin embargo, en el equipo de agua la cosa ha ido por camino y, de momento, siguen tirando de cocos y pequeñas frutas que van encontrando a lo largo de su cayo para así conseguir las calorías mínimas necesarias para no caer en una debilidad que les impida tenerse en pie e intentar conseguir fruta, verdura y pescado, que serán sus alimentos más comunes durante el tiempo que estén en SV 2016.

Cabe recordar para los que no lo sepan que la ingesta recomendada por persona y día por parte de las autoridades médicas y sanitarias en todo el mundo está estimada en alrededor de 2.000 calorías en el caso de los varones y de 1.800 en el de las mujeres, siendo lo habitual para cualquier persona de un país occidentalizado sobrepasar sobradamente estos guarismos para así poder mantenerse en un estado de salud adecuado y mantener la necesaria reserva de grasas que nos permiten excesos físicos en momentos determinados.

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De momento, indican los médicos, los participantes irán tirando de las reservas de grasa que, en menor o mayor medida, todos tenemos en el cuerpo. Si se diera el caso -que la dirección tratará de evitar- estas llegan a su fin, el cuerpo empezará a echar mano de la masa muscular para permitir el casto calórico. Esperemos que no acaben llegando a ese punto.