La presentadora de Cuatro Televisión Raquel Sánchez Silva prestó declaración como testigo en relación con la muerte del que era su esposo, el cámara del mismo grupo Mario Biondo. Lo hizo el día 18 de enero ante dos fiscales italianos desplazados especialmente a España para este fin.

Aquella desgracia tuvo un amplio eco en los medios de comunicación, pasados tres años conviene recordar los hechos:

El 30 de mayo de 2013, a las 17:00 cuando Vilma, la criada de la casa, descubre el cuerpo sin vida de Mario Biondo. Acudió al domicilio de la pareja a petición de Raquel, ya que su marido no se había personado en el trabajo y ella se encontraba de viaje en Plasencia por motivos familiares.

Inmediatamente actuó la policía: “el cuerpo se encuentra en suspensión parcial… con un pañuelo anudado al cuello por uno de sus extremos y por el otro a una estantería del salón”. La casa se encuentra en orden y sin signos de violencia. Tampoco se encuentra ninguna nota de suicidio.

Días después la autopsia dictaminó que se trataba de una muerte por ahorcamiento. También se conoció que el desenlace se produjo poco después de las la 6:00 horas y que aquella noche Mario había consumido alcohol y cocaína.

Durante aquella última noche retiró 110 € en un cajero automático y tomó varias copas, que pagó con tarjeta de crédito, en un prostíbulo cuya dirección buscó previamente con su ordenador. Después regresó a su casa cerrando la puerta por dentro y realizó búsquedas de pornografía con su ordenador.

Vídeos destacados del día

También mantuvo contacto con su hermano a través de Facebook, haciéndole partícipe de sus proyectos profesionales y con su mujer vía Whatsapp, despidiéndose ambos con un mutuo “te quiero”.

El último documento que escribe en su ordenador es un presupuesto para el programa de televisión que prepara. Nada hace sospechar que piense quitarse la vida. Aparece entonces la teoría de un accidente mientras realizaba un juego sexual como causa de terrible final.

El Juzgado de Instrucción número 21 de Madrid despachó el asunto como suicidio de libro, “el hecho denunciado no reviste caracteres de infracción criminal”.

La familia de Mario no quedó satisfecha y, asesorados por la reputada criminóloga Roberta Fruzzone, han conseguido que la justicia italiana reabra el caso. Según su hipótesis, Mario fue asesinado y, al menos, hubo dos personas en la escena del crimen que después la compusieron con apariencia de suicidio. Afirman tener identificado tanto al asesino material como a quien le ayudó a manipular la escena del crimen.

Han llegado a estas conclusiones tras el estudio de las 15 fotografías realizadas al cadáver en el escenario de la muerte y de los vídeos guardados en el ordenador del cámara, aunque al día siguiente de la muerte alguien entro en él para limpiarlo.

Habiendo conseguido reconstruir su vida, la popular presentadora se ve de este modo forzada a recordar el que será sin duda el episodio más amargo. En septiembre de 2015 dio a luz a sus hijos mellizos fruto de la relación con el productor argentino Matias Dumont, su actual pareja.

Todos los ingredientes de una novela de misterio en una historia real.