Mucho han cambiado las tornas desde que la edición de Gran Hermano 16 se despidiera nombrando a Sofía Suescun como flamante vencedora del reality. Desde entonces, hemos podido ser testigos de varios romances que parecían imposibles, nuevas amistades sorprendentes y nuevas batallas entre los que un día fueron grandes amigos. ¿Cómo están las cosas entre los ex concursantes de Gran Hermano 16? Podemos hablar de varios grupos existentes según las afinidades de sus miembros.

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A pesar de que resultaba increíble hace unos meses, Suso y Aritz han conseguido dejar a un lado sus rencillas y ya posan juntos como buenos amigos y compañeros. En un gran grupo se encontrarían ellos dos, Han, Marta, Niedziela, Vera y Sofía. Por otro, seguimos encontrando a los representantes de los 'losers' en Amanda, Raquel, Ricky y Muti, que también se llevan bien con el grupo más numeroso..

Los 'neutros' serían Carlos, Carolina e Ivy, que no se posicionan ni a favor ni en contra del resto. Finalmente, encontramos a Quique y Marina, que han pasado de ser los concursantes que más amigos se presuponían que iban a llevarse del concurso a ser los grandes odiados por el resto de sus ex compañeros.

La guerra entre Quique y Marina y el resto ha llegado hasta el punto de proferirse todo tipo de insultos y acusaciones en las redes sociales. El médico y experto en el reality no parece haber sabido utilizar sus extensos conocimientos en la materia para hacer amigos. Resulta curioso que el que presumía de modales y de saber estar sea el menos soportado por sus ex compañeros. Al igual que ocurre con Marina, que ha pasado de ser la mosquita muerta de la casa a ser toda una guerrera en las redes, insultando y criticando a casi todos sus ex compañeros.

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En el lado opuesto de la balanza se encontraría Suso, uno de los más criticados dentro de la casa por sus compañeros y que, curiosamente, es uno de los grandes queridos fuera de ella. Suso se ha hecho querer por prácticamente todos sus ex compañeros, incluidos aquellos con los que nunca pensábamos que lo íbamos a ver compartiendo momentos de amistad. Un ejemplo de que, como casi siempre, ni los buenos lo son tanto, ni los malos son tan malos.