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Sandro Rey, no tuvo una noche muy fina el día que estos oyentes anónimos de un pueblo de Aragón decidieron inventarse un personaje ficticio para probar las artes de este tan adorado adivino, que hoy demuestra que, al menos con esta llamada, su programa es una 'farsa’.

Analicémoslo con detalle. Porque se ve que Sandro Rey no puede ‘predecir’ ni ver todo, al menós no en este ‘más allá’.

Todo el mundo conoce a Sandro por dos cosas, la primera por su  profesión, un ‘médium’ de la noche que trabaja para LaSexta y que día si, día también suelta por su boca palabras y palabras que hoy caen por su falta de veracidad.

La segunda cosa por la que se le conoce es  cómo no, por  GH VIP, una estancia que apenas duró 3 semanas, y que culminó con la expulsión, una muy ajustadita del vidente, que se dedicó a ritos  y como mucho dio protagonismo en alguna pelea, pues su característica de mueble fue la predominante.

Los programas nocturnos, como bien sabéis tratan de enganchar a todos aquellos ancianos o gente aburrida que es fácil de convencer, susceptible. Todo el mundo recuerda el programa típico donde la azafata preguntaba por una palabra muy clara, que a la legua se veía lo que era, pero que nadie acertaba pues misteriosamente todos los televidentes que llamaban la fallaban con errores que parecían totalmente provocados. Lo cual causa la desconfianza entre todos los que haciendo zapping nos lo encontramos, pues nos daba que pensar que eran ‘actores’.

Con ese motivo, la desconfianza del espectador, los audímetros mandaron cambiar esos programas por ahora los de ‘apuestas’. Los que simulan un ‘casino’ que  a saber si está grabado y pensado para que si se gana se gane mínimas cantidades de dinero.

En la broma telefónica que os traemos, vais a ver como este grupo de amigos  se inventaba a ‘Teresa, que venía de una falsa hueva, común falso acento y si le seguía totalmente el rollo a Sandro.

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Haciendo reír a sus amigos cuando se ponía a lloriquear falsamente. Justo fue en ese momento cuando  después de que Sandro Rey no parara de inventarse  cosas que para nada iban conjunto al personaje, su equipo cortara la comunicación del teléfono pero siguiese dirigiendo a él.

El coste de la broma: 10€. Con una espera aproximada de 7 minutos.

Aquí nos limitamos a poner los hechos, son ustedes los que toman las conclusiones

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‘Aparcaó’ csm