La Gala de anoche estuvo interesante, sobre todo ver la cara de Liz cuando le dijeron: ‘A casa guapa’. Ella que incluso se había quejado de que no sabía que desayunaría hoy, tan convencida estaba de que sus maniobras habrían triunfado y engañado a la audiencia.

Y encima ha demostrado al mundo su mal perder cuando nada más pisar el plató le decía a Jordi: ‘Belén Esteban me aplastó como una cucaracha, esta señora mueve a mucha gente’. Así, sin anestesia ni nada y dándole a la Esteban un protagonismo que ya no tiene por mucho que desde Sálvame se empeñen en intentar que nos lo creamos.

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Siguió la caribeña haciendo teatro con sus cuitas de amor hacia Alejandro o diciéndole a Sema: ‘eres lo más bonito que me llevo’ cuando la hemos visto afirmando prácticamente lo contrario en un momento de ‘sinceridad’.

Quiso darle la puntilla a su ‘enemiga’ Laura: ‘Pienso que tienes mucho rencor dentro y para ser tan joven es triste’. Hay personas así, que no aceptan la derrota y prefieren morir matando.

Julián estuvo un rato desaparecido para volver a emerger cual Guadiana, intentando consolar a Sema que si tanto dolor tenía por la marcha de su ‘amiga’, no entendemos como no cogió su maleta y echo a correr detrás de ella. Ay, cuantas lágrimas de cocodrilo se derraman en esa casa. Y por cierto, analizando el comportamiento de Julián ayer con Carlos, nos queda una cosa clara: ha perdido el Norte y dudamos que lo vuelva a encontrar.

Mira que he tratado de defender a este chico, pero lo de ayer no tiene defensa posible. No admite sus fallos ni sus mentiras. Vive en un mundo que se ha prefabricado y cuando alguien, Carlos en este caso, con una frase parece que quiere hacérselo ver, salta incontrolado.

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Carlos trató de limar asperezas hablando con él, pero el hermano de los Rivera no escuchaba y se limitaba a cabecear y a ir a su bola. Cuando el presentador le dijo que si no quería enfrentamientos era cosa suya y que: ‘Si a ti te apetece y te callas, allá tú. Que tú también vas a sitios y hablas y cuentas tus cosas, pero a ti hay que respetarte’ . Julián saltó fuera de si y en plan amenazante.

‘Cuidado, por ahí no, eh. Por ahí, no. Estás avisado’. Saltaba un hombre hasta ese momento desconocido para la audiencia, que amenazaba y señalaba con el dedo a un Carlos Lozano que no entendía nada y que trataba de calmarlo. ‘Yo te he hablado en una línea y al final tu línea es falsa y mentirosa. Me has decepcionado’. En ese momento Julián entró en pérdida y se desestabilizó totalmente, demostrando que si durante lo que llevamos de concurso se ha estado conteniendo, sus demonios internos siguen ahí y que sus acciones sentándose en platós para sacar las miserias familiares a pasear cobrando por ello le están pasando factura.

A Telecinco le interesa y mucho que sus dos fiascos: Rosa Benito y Raquel Bollo salgan del concurso lo antes posible y en eso hay que darles la razón ya que las ‘salvemitas’ se han dedicado a ser amas de casa, hacer gorgoritos con más o menos acierto y dejar pasar el tiempo haciendo caja sin esfuerzo. Por eso la dirección del Reality ha optado por dejar que la audiencia decidiese quiénes son los nominados esta semana.

Rosa está en la cuerda floja por fin, junto a la que va camino de ser eterna nominada Laura y al Mr. Alejandro que lo está por segunda vez si no me falla la memoria. La cara de la señora del visillo cuando vio que Carlos regresaba otra vez era un poema. Y encima no está nominado. Todo parece indicar que esta semana nos vamos a reír.