Cuando los libros que llevaban por título “50 sombras de Grey” empezaron a tomar una gran  popularidad quienes los leían llegaban a varias conclusiones y la verdad que a pesar de alcanzar una cota de éxito muy elevada por regla general el lector medio siempre hacía referencia a su vacío argumental.

       Cuando se rumoreo la posibilidad de llevar a cabo una película sobre los libros se vivió una división de opiniones. Por un lado hubo quien decía que la línea argumental de los libros no daba para una película, al menos decente. Por otro lado estaban aquellos seguidores que si querían que se realizara la película.

     Lo cierto es que el proyecto cinematográfico empezó ya con mal pie cuando costó demasiado encontrar un actor que quisiera encarnarse en Grey.

Muchos actores no quisieron embarcarse en un proyecto que nacía ya con serias dudas y sin demasiada claridad de que saliera un proyecto de calidad.

       La película llegó a cartelera y bien es cierto que tuvo una afluencia de espectadores elevada. Bien es cierto que las críticas que se hacían eran más bien malas y que había incluso espectadores que asistieron a verla sin demasiadas ilusiones de ver algo aprovechable. Es más hubo declaraciones de espectadores en las redes sociales que afirmaban su asistencia al Cine a verla, en muchos casos para confirmar las malas críticas que estaba recibiendo.

      La película se retiró de cartelera y todo medio de comunicación especializado, así como el público en general siempre que hacía referencia a algo de mala calidad aludía a las cincuenta sombras de Grey.

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     En la celebración de los premios “Golden Raspberry” (los razzies), han confirmado lo que venía siendo un secreto concertado por el colectivo de cinéfilos. La película “50 sombras de Grey” ha sido galardonada con la distinción de: peor película, peor actor, peor actriz, peor combinación y peor guión.

      Cinco distinciones que vienen a corroborar lo que el público pensaba cuando salía de la sala de ver esta película.

      La marca “50 sombras de Grey” pasará a la historia como una conjunto de libros de calidad “para pasar el rato” y en el ámbito cinematográfico pasará como una marca peyorativa y negativa.