Era cuestión de encontrar el momento perfecto (un viernes) para que el incomprendido pretendiente de Ruth recayera en el palco real, tan ansiado por muchos. Pese a los ataques masivos de ganchos y asesores (excepto la plena confianza demostrada episodio tras episodio por Nacho Montes). Aunque Ruth es la niña bonita que todos adoramos tras la pantalla, su desconfianza o tal vez, codicia por el trono, ha hecho que, cuando menos, de momento, su mayor candidato al amor cambie de silla para postrarse como tronista de Mujeres y Hombres y Viceversa.

Cae de cajón que al programa le interesaba la polémica, y aunque trata de cuidar como gato panza arriba a la vasca, necesitaba provocar un giro argumental a la historia de este invierno para enganchar a los millones de espectadores que día tras día disfrutamos de  este adictivo espacio televisivo.

Si preguntáramos a la mayoría de seguidores, estoy plenamente convencido que con el corazón en la mano hubiéramos deseado que Ruth accediera a la petición de Iván y abandonara el programa de su mano. No obstante, no resulta nada rocambolesco que a las pocas semanas volvieran a la pantalla con una ruptura sonada que daría mucho que hablar. Pero, por otro lado, el juego que dispensará el nuevo tronista al programa de telécinco reforzará, sin el menor género de duda, el deseo de mantener los ojos pegados cada mediodía frente al televisor. Además, la fila de candidatas y postulantes a pretendiente de Iván se presume de alto nivel, comenzando por el regreso de la ex <<pretendienta>> de Julen, que como a la mayoría, le gusta más una cámara que a Belén Esteban.

El contenido del sobre rojo era más que evidente.

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No cabía en cabeza alguna que el nombre que apareciera en su interior no fuera otro que el de Iván. Pese a todo, durante varios largos minutos (interrupción para publicidad incluida), nos mantuviera el programa expectantes con el fin de conocer el resultado final…, la decisión final para los próximos meses, y que presumiblemente (por la calidad del candidato) se alargará hasta las puertas del próximo verano. No nos engañemos, por muchas vueltas que de la historia, me aventuro a pronosticar que de ningún modo Iván acabará en los brazos de Ruth ni viceversa.

Y ojo con la italiana…, que aún siendo también tronista, estará al acecho.