Todavía tenemos los pelos de punta repasando como hace tan solo unos días Manu rompía a llorar como un niño en el plató de Mujeres y Hombres y Viceversa para anunciar públicamente que Susana está enferma, que padece ansiedad y que esto está impidiendo que la que fuera su pretendienta y ahora es su novia siga acudiendo al plató central de Telecinco para cumplir con sus obligaciones contractuales contraídas con la televisión de Fuencarral.

Pero ojo, que esto no es lo único que se está viendo afectado, sino que también parece estar teniendo consecuencias claras en la relación que ambos mantienen. El amor puro de ambos, y con Manu cuidándola de cerca demuestra que ambos están en un momento importante de sus vidas.

Por un lado parecen haber encontrado la estabilidad sentimental tras muchos intentos por romperla, por otro la estabilidad económica, que ahora mismo depende de sus apariciones en los medios, se está viendo menguada a tenor de los problemas de Susana para cargar con lo que supone una exposición de su vida diariamente ante millones de personas.

Toda una situación compleja que puede derivar únicamente en dos vías. La primera, y la que todos deseamos, la recuperación final y total de Susana de su ansiedad y el inicio de una nueva etapa en la televisión mientras dure y donde sea más allá del tiempo que puedan estirar una fama que arrastra a miles de seguidores de este dating show.

Por otro lado la opción que nadie desea, al menos nadie de sus fans, que sería la despedida oficial de Susana, y probablemente también de la televisión para ver si así, alejados del circo de los medios, Susana consigue recobrar su vida y librarse de la tensión, los ataques, la exposición y todo lo que supone ponerse delante de las cámaras para examinarse ante personas que desean verlos separados de una vez.

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Esta es la última encrucijada ante la que se encuentra esta pareja que lleva ya viviendo juntos desde el pasado mes de septiembre y cuyos planes iniciales eran los de formar una familia. Todo está ahora en 'stand by'.