Todos hemos vivido ese intrigante e incomodo momento en el que en plena reunión de amigos alguien comenta algo sobre “Breakin Bad”, “The Wire” o de cualquiera de las ficciones de HBO y alrededores. Y de repente, con ese comentario, ¡se abre el debate!  Pero, ¿y qué hay de la nueva ficción española? ¿Alguien la ve? O quizá deberíamos llamar a Iker Jiménez y encargarle la siguiente investigación: “Ficción española de calidad: ¿Existe o es un espejismo?”

Hace unos años una señora de Cuenca se convirtió en la estrella de la Televisión y los medios. Y, aunque no fue un papel pretendido, lo ejecutó tan bien que todavía hoy, nos preguntamos cómo no ganó el Goya a actriz revelación. 

Sólo por refrescar alguna que otra memoria “La señora de Cuenca” es esa espectadora que engloba al espectador medio y que ante todo, y sobre todo, es fiel a su programación favorita.

El meollo del asunto reside, básicamente, en que el espectador español ya no es el espectador de hace 20 años. Si el magnate televisivo no cambia su forma de entender al público, el público del que dependen, se marcará un “Pimpinela”, es decir, olvidará su cadena, su programación y pegará la vuelta. O lo que es lo mismo, se marchará. ¿Y a dónde irá? ¡A internet!

Y en mitad de esta batalla entre televisión e Internet han surgido unos negociadores. Son creativos, arriesgan, y por fin buscan algo más que el beneficio económico, buscan entretener al público. Hablamos de productoras como “Bambú”, “Cliffhanger” o “Boomerang”. Y de producciones como “Bajo Sospecha”, “El Ministerio del Tiempo” o “Mar de plástico”.

Diálogos cuidados. Fotografía excelente. Más peso al subtexto, es decir, al contenido emocional que da la clave de cuáles son las motivaciones y emociones de  un personaje ante una situación.

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Son audaces en cuanto a casi todo. Quizá lo que menos cambia es el contenido: Desapariciones, asesinatos y viajes en el tiempo. Vale, quizá esta última sí, es diferente.

Porque sí, amigos, en la ficción española tienen cabida los viajes en el tiempo. ¿Qué? Lo repetiré está vez, con más datos. En “El Ministerio del Tiempo”, la producción de “Cliffhanger” y “Onza Partners”, hay viajes en el tiempo. Porque sí, resulta que se puede aunar política española, grandes conflictos históricos y situaciones cotidianas. Y encima, viajando en el tiempo.

¿Alguna vez habéis ido a una comunión y ha desaparecido la protagonista del acontecimiento? ¿No? Pues lo sentimos. Tendríais por delante una investigación con un policía (Yon González) y una psicóloga (Blanca Romero) infiltrados en un pueblo, y os quedaría una serie muy resultona para el público. Hablamos de “Bajo Sospecha”, la ficción de “Bambú”, que ha conseguido cautivar a crítica y audiencia, y que ya emite su segunda temporada en Antena 3.

El grupo “Boomerang” nos dio otra de las sorpresas de la parrilla: “Mar de plástico”.

Como epicentro: El asesinato de una chica. Como culpables del mismo: Todos los habitantes de un pueblo.El argumento inicial no nos parece lo más novedoso. Lo importante de esta ficción es cómo construyen la trama principal y cómo van cambiando de sospechoso hasta dar con el verdadero asesino. Eliminan la cabecera tediosa y proponen una cabecera de apenas segundos. Lo que nos parece un gran acierto y una evolución.

Así que, os invitamos a abrir el debate en vuestras reuniones de amigos y sobre todo, a sacar pecho por la ficción española. Se están haciendo cosas de calidad, cosas de las que vale la pena hablar. Ya va siendo hora de que el debate sea que nos falta producción nacional y apuesta por la creación propia, por parte de las cadenas. Por eso, nosotros decimos bien fuerte que “vemos ficción española Y NOS GUSTA.”