El actor y cantante Pablo Puyol dedica gran parte de su tiempo y esfuerzo a la lucha por los derechos de los más frágiles: esos seres sin voz, los Animales. Solidario y entregado, da todo de sí mismo para crear consciencia por el trato que se da a los animales en granjas y mataderos, reivindicando el mal lugar de estos seres indefensos en la sociedad.

Pablo no juzga, no apunta con el dedo al hablar de esta situación, sino que se mira en el espejo y cambia lo que está en su mano.

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Pablo es vegano desde 2012, una decisión que conlleva el rechazo a cualquier producto de origen animal, no solo en la alimentación, sino a cualquier material cuyo uso repercuta de algún modo en el bienestar animal.

Y es que esto, aunque no lo parezca, también repercute en los seres humanos.

“Con la cantidad de comida que hay que darle a una vaca para que genere carne podrían alimentarse centenares de personas. Pero eso la sociedad o no lo ve, o no lo sabe, e incluso si lo supieran, la mayoría cree que comer carne es necesario... Y esa percepción es muy difícil de cambiar. Yo procuro no ser visceral, aunque a veces me cueste, ni intentar obligar a nadie. Mi actitud es la de 'yo me he hecho vegano, tú haz lo que quieras'.”

Desde ese momento, Pablo Puyol colabora con quienes le abrieron los ojos a esta nefasta realidad: Igualdad Animal, una ONG que realiza una dura labor de investigación en lugares donde perecen los animales: mataderos, granjas, criaderos o zoos. Igualdad Animal se infiltra allí para documentar las irregularidades, el maltrato animal y el incumplimiento de normativas higiénico-sanitarias que se llevan a cabo, logrando así su cierre definitivo y la concienciación en los ingenuos ciudadanos que apenas tienen idea de lo que están comiendo.

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Una de las investigaciones trata de la cría de conejos, y fue Pablo Puyol quien presentó el tráiler que sintetiza dos duros años de infiltración, narrando una espeluznante descripción de la vida de un conejo en estos lugares junto a unas delicadas y escalofriantes imágenes.

Pero eso no es todo. Cada año Pablo se revela, junto a otros miles de artistas españoles, contra la celebración del Toro de la Vega en Tordesillas. En la última e inevitable celebración del 2015, Pablo rompió una lanza contra este espectáculo medieval, y se manifestó junto al grupo de activistas de PACMA.

En los últimos meses, Pablo Puyol participa en el maravilloso concurso de imitación Tu cara me suena, en el que cada semana el ganador de la gala dona su premio a una causa benéfica de su elección. Pablo ganó la cuarta gala con una perfecta imitación de Stevie Wonder y donó los 3.000 € del premio a la Sociedad Protectora de Animales de Málaga, su ciudad natal: “Creo en la igualdad entre seres humanos y animales, creo que deberían ser tratados con los mismos derechos. Hay muchas asociaciones, me encantaría poder dárselo a todas.”

Una vez más, Pablo ganó la octava gala imitando a Bruno Mars y esta vez donó los 3.000 € a Igualdad Animal: “Es una asociación que lucha por los derechos de los animales en todo el mundo y que hace una labor muy importante enseñándole a la gente cómo en muchos sitios se tortura a los animales, y lucha para que eso no ocurra. Así que van para ellos.”

Un artista que recuerda que no solo los humanos necesitan auxilio.

Un artista más que se ha sumado a la defensa de los más indefensos y al rechazo más absoluto del maltrato animal. Un “Animal Lover”, como se oyó comentar a Ana Morgade en una de las galas. Gracias, Pablo.